Durante la Semana Santa 2026, miles de mexicanos se preparan para viajar a destinos de playa, una de las opciones más populares para vacacionar en el país. Sin embargo, un reciente informe de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha puesto sobre la mesa un punto clave que los turistas deben considerar antes de elegir su destino.
De acuerdo con el reporte, 288 de las 289 playas monitoreadas en México cumplen con los estándares de calidad del agua, lo que significa que son aptas para uso recreativo. Este dato representa una noticia positiva para el sector turístico y para los visitantes que buscan disfrutar del mar sin preocupaciones.
No obstante, existe una excepción que ha llamado la atención de las autoridades sanitarias.
La playa que no es apta
Según el informe de Cofepris, Playa Tijuana, en Baja California, no cumple con los parámetros establecidos para considerarse segura para nadar.
El motivo principal es que superó los niveles permitidos de bacterias, lo que puede representar un riesgo para la salud de quienes entren en contacto con el agua. En particular, se detectó una alta presencia de enterococos, un tipo de bacteria que se utiliza como indicador de contaminación fecal en cuerpos de agua.
La exposición a estos microorganismos puede derivar en enfermedades gastrointestinales, infecciones en la piel y otros problemas de salud, especialmente en personas con sistemas inmunológicos vulnerables.
¿Qué significa que una playa esté contaminada?
Cuando una playa excede los límites de bacterias establecidos por las autoridades sanitarias, se considera no apta para uso recreativo, lo que implica que no se recomienda nadar ni tener contacto directo con el agua.
Estos niveles de contaminación pueden estar relacionados con diversos factores, como descargas de aguas residuales, escurrimientos urbanos o fallas en los sistemas de saneamiento. Por ello, las autoridades realizan monitoreos constantes, especialmente en temporadas vacacionales donde aumenta la afluencia de visitantes.
A pesar de esta excepción, el panorama general es favorable para quienes planean viajar durante esta Semana Santa. El hecho de que la gran mayoría de las playas cumpla con los estándares de calidad refuerza la confianza en los destinos turísticos del país.
