La aplicación de sueros vitaminados en Hermosillo, Sonora, desató una crisis de salud pública luego de que al menos seis personas murieran tras someterse a estos tratamientos intravenosos, promocionados como una forma rápida de mejorar la energía y reforzar el sistema inmunológico.
El caso ha encendido alertas en las rede sociales sobre prácticas médicas sin respaldo científico y posibles irregularidades sanitarias.
Víctimas de los sueros vitaminados y síntomas
De acuerdo con Imagen Noticias, entre las víctimas se encuentran Catalina, Said, Dinora, Jesús y Sebastián, mientras que familiares han denunciado cuadros clínicos graves tras la aplicación de los sueros. Los pacientes reportaron síntomas como sensación de “quemazón en la sangre”, vómitos, diarrea, desmayos, baja presión, palidez, coloración amarillenta en la piel e incluso evacuaciones con sangre.
Los diagnósticos médicos apuntan a causas como falla orgánica múltiple, insuficiencia respiratoria y choque séptico, lo que sugiere la posible presencia de sustancias altamente tóxicas en las mezclas administradas.
Estos “cócteles de vitaminas”, ofrecidos por aproximadamente 500 pesos por litro según los reportes, prometían desintoxicar el cuerpo y fortalecer las defensas, pese a no contar con aval científico sólido.
Según Azucena Uresti, el médico señalado —identificado como Maximino “N”— operaba desde una clínica en el centro de Hermosillo y es considerado persona de interés por la fiscalía, aunque no ha sido detenido. Autoridades de salud confirmaron el número de fallecidos y aseguraron el establecimiento, donde se incautaron expedientes, instrumentos y frascos para análisis.
Además, la empresa Rubio Farma y Asociados negó cualquier vínculo con estos productos. El caso ha puesto en evidencia la necesidad de verificar que tratamientos de este tipo cuenten con autorización de Cofepris, ante el riesgo que representan para la vida.
