La Comisión Federal de Electricidad (CFE) puso en marcha este martes 7 de abril un esquema de cortes de luz programados en distintas regiones del país, como parte de trabajos de mantenimiento y modernización de la infraestructura eléctrica.
Las interrupciones no responden a una falla generalizada, sino a un operativo técnico que busca reforzar la red ante el aumento en la demanda de energía y los efectos del clima sobre el sistema eléctrico.

Zonas afectadas y horarios
Entre las entidades confirmadas con afectaciones destaca Chiapas, particularmente en el municipio de San Cristóbal de las Casas, donde el suministro eléctrico será suspendido en sectores específicos.
De acuerdo con los avisos difundidos, el corte en esta zona está previsto aproximadamente de 10:00 a 14:00 horas.
A nivel nacional, los apagones programados mantienen un patrón similar:
- Inicio: entre 08:00 y 10:00 horas
- Fin: entre 14:00 y 16:00 horas
- Duración: de 2 a 6 horas
Estos trabajos se han aplicado de forma escalonada. Un día antes, por ejemplo, se registraron cortes en colonias de Sinaloa como Infonavit, La Curva y Barrio Cartolandia.

¿Por qué hay cortes de luz?
La CFE ha señalado que estas suspensiones controladas forman parte de un programa de mantenimiento preventivo para mejorar la estabilidad del sistema eléctrico y reducir riesgos de apagones mayores.
El incremento en el consumo de energía, especialmente en temporadas de calor, ha presionado la capacidad de la red, lo que obliga a realizar ajustes técnicos de forma periódica.
Recomendaciones para usuarios
Ante estos cortes programados, autoridades recomiendan:
- Desconectar aparatos eléctricos
- Cargar dispositivos con anticipación
- Reducir la apertura del refrigerador
- Tener lámparas o baterías disponibles
En caso de interrupciones no programadas, los usuarios pueden reportarlas al número 071 o mediante la aplicación oficial de la CFE.
Apagones controlados, pero con impacto real
Aunque estas medidas buscan evitar fallas mayores en el futuro, lo cierto es que los cortes ya impactan la actividad cotidiana de hogares y comercios.
La estrategia forma parte de un rediseño más amplio del sistema eléctrico nacional, que incluye nuevas tecnologías de almacenamiento para estabilizar el suministro; sin embargo, en el corto plazo, los usuarios deberán adaptarse a interrupciones programadas en distintas regiones del país.