La administración de Donald Trump lanzó una advertencia definitiva al gobierno de Teherán: la vigencia del actual cese al fuego está condicionada a que el estrecho de Ormuz permanezca abierto sin restricciones. Esta postura oficial de la Casa Blanca surge en un contexto de extrema fragilidad diplomática, donde las operaciones militares de Israel en Líbano y la reciente actividad defensiva en territorio iraní ponen en duda la viabilidad de cualquier acuerdo de paz a corto plazo, explicó Metro World News.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, precisó en su reciente rueda de prensa que Líbano quedó fuera del acuerdo de alto el fuego establecido entre Estados Unidos e Irán. Esta aclaración choca frontalmente con la versión de las autoridades iraníes, quienes exigen el fin de las agresiones israelíes contra la nación vecina como requisito del pacto. No obstante, el gobierno de Benjamín Netanyahu mantiene la tesis de que Líbano constituye un frente separado de las negociaciones actuales, lo que permite la continuidad de sus incursiones armadas.
Respecto a la posibilidad de que los ataques ordenados por Israel comprometan la estabilidad regional, Leavitt confirmó un diálogo reciente entre Netanyahu y Donald Trump. Durante la charla, el líder israelí sostuvo en privado la misma postura bélica que manifiesta públicamente, contando con el respaldo de Washington. La portavoz calificó a Israel como un aliado clave y agradeció lo que describió como esfuerzos intensos durante las últimas semanas, dejando de lado las denuncias internacionales por la escalada de violencia en territorio libanés.
La tensión militar escaló tras el reporte del diario Etemad sobre la activación de baterías antiaéreas en la capital iraní. Simultáneamente, altos mandos de seguridad informaron a la cadena estatal PressTV que el país posee la capacidad de movilizarse para una defensa total en cualquier momento frente a lo que consideran incursiones extranjeras en su espacio soberano.
Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, denunció que Estados Unidos e Israel quebrantaron tres puntos clave de la propuesta de paz de diez puntos que servía de base para las conversaciones programadas en Pakistán.
Qalibaf señaló específicamente la violación del espacio aéreo por un dron, la negación del derecho al enriquecimien
to de uranio y la exclusión deliberada de Líbano de la tregua. Ante este panorama, el funcionario sentenció que la negociación perdió su sentido lógico y que el mantenimiento de un alto el fuego bilateral resulta, bajo estas condiciones, inviable para los intereses de su nación.
