La Fiscalía General de la República (FGR) presentó un nuevo informe sobre el accidente en la Línea Z del Tren Interoceánico, ocurrido en Oaxaca y que dejó 14 personas muertas y más de 100 lesionadas.
Tras una investigación de amplio alcance técnico y pericial, la institución concluyó que el siniestro fue provocado por un exceso de velocidad atribuible al personal operativo, descartando fallas en la infraestructura ferroviaria o irregularidades en la ejecución del proyecto.
Investigación apunta a negligencia operativa
De acuerdo con la FGR, “el exceso de velocidad negligente atribuible al maquinista así como de la omisión del conductor y del jefe de despacho para evitarlo” fue la causa directa del descarrilamiento. La dependencia explicó que, debido al peso del tren, el incremento de la fuerza centrífuga en una curva provocó la salida de los vagones al superar los límites permitidos.
La fiscalía detalló que se acreditó la responsabilidad penal de tres personas —maquinista, conductor y jefe de despacho— quienes “conocían sus deberes contenidos en el reglamento interno de transporte ferroviario”, pero incurrieron en omisiones que derivaron en el accidente.
Por ello, fueron vinculados a proceso por los delitos de homicidio y lesiones culposas. En contraste, el informe subraya que la infraestructura se encontraba en condiciones adecuadas. “Se comprobó que en el punto del siniestro la vía, durmientes, fijaciones y balasto cumplen con la norma”, y no presentaban daños previos que pudieran provocar el incidente.
Asimismo, se descartaron irregularidades en contratos o manejo de recursos públicos. La investigación involucró a 336 servidores públicos y más de 230 peritajes, incluyendo estudios de la UNAM.
En materia de atención a víctimas, 145 personas han suscrito acuerdos reparatorios. La fiscalía aseguró que actuó con rigor institucional: “Hemos dispuesto de todas las capacidades […] para llegar a la verdad de los hechos” y concluyó: “Al margen de la ley nada y por encima de la ley nadie”.
