La capital del Líbano sufrió este miércoles una de las jornadas más violentas en décadas debido a bombardeos extensos por parte de las fuerzas aéreas de Israel según Metro World News.. Rakan Nassereddine, ministro de Salud libanés, informó que el saldo preliminar incluye cientos de personas muertas y heridas tras las incursiones en el centro de Beirut.
Los proyectiles impactaron zonas estratégicas como el paseo marítimo central y sectores del oeste de la ciudad, áreas con población mayoritariamente sunita y cristiana que suelen quedar fuera de los objetivos militares convencionales.
Análisis de registros visuales confirman la destrucción parcial de edificios civiles y densas columnas de humo negro sobre el cielo de la capital. Según datos oficiales del Ministerio de Salud libanés emitidos antes de esta nueva oleada de agresiones, la guerra acumuló al menos mil 530 fallecidos y cuatro mil 812 heridos, cifras que incrementarán de forma drástica tras los eventos ocurridos en las últimas horas.
Esta escalada bélica genera una contradicción directa con el acuerdo de cese al fuego de dos semanas pactado recientemente entre diversos actores internacionales. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó el impacto de estos ataques al describirlos como una “escaramuza aparte” con el grupo Hezbollah.
En declaraciones públicas, el mandatario estadounidense sostuvo que estas operaciones militares no estaban incluidas en los términos de la tregua temporal, deslindando la responsabilidad de Washington sobre la continuidad de los bombardeos en suelo libanés.
Por su parte, el gobierno de Irán manifestó su rechazo a las acciones israelíes. Fuentes vinculadas a la Guardia Revolucionaria indicaron que Teherán identifica actualmente objetivos militares para ejecutar operaciones de disuasión en respuesta a lo que califican como una violación flagrante del alto el fuego.
Las autoridades iraníes advirtieron que la falta de control por parte de Estados Unidos sobre su aliado regional pone en riesgo la estabilidad del acuerdo global, amenazando con una retirada total de la tregua si los ataques persisten.
Mientras el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, aseguró que el Líbano formaba parte integral del pacto de no agresión, el mando militar israelí sostuvo que mantendrá sus ofensivas contra posiciones de Hezbollah sin previo aviso.
