La misión Artemis II concluyó con éxito este viernes tras el regreso seguro de sus cuatro astronautas a la Tierra, marcando un hito en la exploración espacial tripulada. La cápsula Orion amerizó en el océano Pacífico a las 20:07 horas (tiempo del Este), poniendo fin a un viaje de 10 días alrededor de la Luna que reabre la puerta a futuras misiones lunares.
Los datos recopilados durante la misión serán clave para futuras expediciones, incluida la esperada Artemis III.
Amerizaje preciso y descenso controlado
El momento clave ocurrió cuando la nave activó su complejo sistema de paracaídas. De acuerdo con la NASA, “el paracaídas principal de Orion se desplegó correctamente”, como parte de un sistema de 11 dispositivos diseñados para reducir la velocidad de la cápsula de aproximadamente 480 km/h a solo 32 km/h antes del impacto con el mar.
Minutos después, la agencia confirmó el éxito de la operación con un mensaje: “Bienvenidos a casa Reid, Victor, Christina y Jeremy. Los astronautas de Artemis II han amerizado […] poniendo fin a su histórica misión de 10 días alrededor de la Luna”.
Operativo de rescate y evaluación médica
Tras el amerizaje, equipos de recuperación de la NASA y del ejército estadounidense se acercaron a la cápsula en botes inflables. Ingenieros realizaron pruebas iniciales mientras la nave iniciaba su apagado progresivo, un procedimiento estándar para preparar la extracción de la tripulación.
Aproximadamente una hora después, los astronautas fueron trasladados en helicópteros de la Marina hacia el buque USS John P. Murtha, donde se sometieron a evaluaciones médicas tras su estancia en el espacio profundo.
Posteriormente, la cápsula Orion será asegurada mediante cables y llevada a una base naval en San Diego antes de su traslado al Centro Espacial Kennedy, donde será inspeccionada a detalle.
