La guerra en Irán ya afecta la vida diaria de millones de personas, debido a que mandar un paquete desde Estados Unidos cuesta más y la presión apenas empieza, pues en la era del comercio digital, en breve los efectos podrían trascender fronteras y convertirse en un daño colateral global, reportó Metro World News.
Esto porque desde inicios de marzo, el precio del diésel en Estados Unidos saltó de 3.897 a 5.401 dólares por galón, mientras la turbosina del Golfo de México pasó de 3.103 a 4.009 dólares, que son los combustibles que mueven los grandes servicios de paquetería.
En tanto, el barril de crudo se mantiene por encima de los 100 dólares por barril tras la escalada bélica, y si bien tuvo un fuerte descenso luego del anuncio de tregua del presidente de Estados Unidos, Donald Trump —mientras se realizaban las negociaciones con Irán—, el nuevo desacuerdo entre ambas naciones podría provocar una nueva escalada.
Este domingo se oficializó que la tregua que había provocado un desplome del petróleo no resistió, las conversaciones entre Washington y Teherán en Islamabad terminaron sin acuerdo, y después Trump ordenó a la Marina estadounidense iniciar un bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del consumo global de líquidos petroleros, según la EIA, lo que ejercerá más presión sobre la energía y, con ello, sobre el transporte.
La guerra encarece los envíos
Cabe aclarar que no hubo un “tarifazo” uniforme oficial en todos los servicios de paquetería, pero sí un encarecimiento fuerte por los aumentos del combustible.
Como referencia hasta decir que UPS, FedEx y DHL usan fórmulas ligadas a índices públicos de diésel y turbosina, y esos energéticos se dispararon en marzo: el diésel minorista en Estados Unidos pasó de 3.897 a 5.401 dólares por galón entre la semana del 2 y la del 30 de marzo, mientras la turbosina del Golfo de México subió de 3.103 a 4.009 dólares entre la semana del 6 y la del 27 de marzo, a lo que se deberá sumar el efecto del bloqueo que determinó Trump este domingo.
Por lo pronto, esos aumentos del mes pasado ya se reflejan en las tablas de precios de las empresas, en UPS, el recargo terrestre doméstico pasó de 21.50% a 26.00% entre el 2 y el 23 de marzo; el aéreo doméstico, de 21.25% a 28.00%; el de exportación aérea internacional, de 26.00% a 33.25%; y el de importación, de 29.75% a 37.00%.
FedEx mostró saltos todavía más duros, pues el Ground/Home Delivery/FedEx International Ground subió de 22.00% a 26.50% entre el 2 de marzo y el 6 de abril; los servicios domésticos de paquete, de 21.75% a 30.00%; la exportación, de 26.00% a 36.50%; y la importación, de 29.75% a 40.25%.
En tanto, para Freight, el recargo brincó de 34.7% a 49.8% entre el 4 de marzo y el 1 de abril; y DHL, por su parte, elevó en abril su recargo de exportación a 30.00% y el de importación a 33.75%, desde 23.00% y 26.75% en marzo.
Paquetes internacionales
Y como efecto dominó, el impacto en las tarifas de paquetería se extiende rápidamente, lo que confirma que el golpe no fue solo doméstico.
Los recargos de UPS, FedEx y DHL también aumentaron en envíos internacionales, y en varios casos lo hicieron más que los nacionales.
Eso significa que el impacto no se limita al consumidor que manda un paquete dentro de Estados Unidos, sino que también encarece exportaciones, importaciones, compras transfronterizas y cadenas de suministro más amplias.
USPS es la excepción parcial, el Servicio Postal anunció el 25 de marzo un aumento temporal de 8% para Priority Mail Express, Priority Mail, USPS Ground Advantage y Parcel Select, con entrada prevista para el 26 de abril y vigencia hasta el 17 de enero de 2027, sujeto a revisión regulatoria.
Esa medida fue planteada para productos competitivos domésticos, no como un ajuste nuevo para sus internacionales.
Alivio temporal por la tregua
Cuando el presidente Trump anunció el martes 7 de abril una tregua de dos semanas con Irán, el mercado reaccionó con alivio.
En los mercados internacionales el crudo estadounidense llegó a caer 14.3% hasta 96.83 dólares y el Brent 13.3% hasta 94.74 dólares, mientras los futuros bursátiles de Estados Unidos subían con fuerza.
Fue una señal de que los inversionistas apostaban a una desescalada en torno a Ormuz, pero el respiro fue breve, ya que este sábado las negociaciones en Islamabad fracasaron tras 21 horas y dejaron en el aire el futuro de la tregua, que oficialmente vencía el 22 de abril.
Luego, Trump ordenó un nuevo bloqueo del estrecho, una medida que podría añadir entre 5 y 10 dólares al precio del petróleo, según expertos consultados por AP.
Y así, el efecto dominó reanudará su escalada, pues si el crudo vuelve a ‘calentarse’, también lo harán los recargos que usan las paqueteras para calcular sus cobros.
Cuando suben el diésel, la turbosina y el petróleo, sube el costo de mover paquetes por camión y avión, y cuando las grandes paqueteras trasladan ese golpe vía recargos, el consumidor termina pagando más por devolver una compra, enviar un regalo, surtir un negocio pequeño o mantener una tienda en línea.
