El Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) puso en marcha una medida esencial para blindar la autenticidad del voto en la próxima Elección de las Comisiones de Participación Comunitaria (Copaco) 2026 y en la Consulta de Presupuesto Participativo 2026 y 2027, que es el uso de líquido indeleble para evitar duplicidades y reforzar el principio de “una persona, un voto”.
De acuerdo con el organismo, se contará con tres mil aplicadores de este insumo, desarrollado por la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), con el objetivo de garantizar que cada persona participante emita su opinión o sufragio una sola vez.
El líquido indeleble será aplicado en el pulgar de las personas votantes, preferentemente en el derecho, una vez que hayan participado en la jornada.
Cada aplicador tiene una capacidad de 15 mililitros, suficiente para realizar al menos 750 aplicaciones, lo que permitirá cubrir ampliamente estos ejercicios de participación ciudadana.
Al IECM recordó que el líquido es de color morado, visible desde el momento de su aplicación y con una permanencia mínima de 12 horas, y destacó que este material tiene características técnicas que buscan asegurar su efectividad: seca en aproximadamente 15 segundos, resiste solventes de uso común y no provoca irritación en la piel.

¿Por qué importa esta medida para la CDMX?
La elección de Copaco y la consulta sobre presupuesto participativo son mecanismos con los que las y los habitantes de la Ciudad de México pueden involucrarse directamente en decisiones comunitarias, desde la integración de órganos vecinales hasta el destino de recursos para obras y proyectos en sus colonias.
Por eso, asegurar que no haya votos repetidos es una parte central de la confianza en estos procesos.
Y como ya es costumbre en las elecciones en México, el líquido indeleble funciona como una señal física inmediata para impedir que una misma persona participe más de una vez durante la jornada.
El IECM informó que supervisó la producción y entrega del líquido indeleble, elaborado mediante un convenio de colaboración con el IPN.
La participación de la institución educativa, responsable del desarrollo y fabricación del material, busca respaldar la calidad y confiabilidad del insumo que se utilizará en estos ejercicios ciudadanos.

Otro punto relevante es que, una vez concluidos los ejercicios de participación y recuperados los materiales, el remanente será entregado a una empresa especializada en manejo de residuos químicos.
La finalidad es su desactivación y confinamiento final, conforme a protocolos institucionales y criterios ambientales, para garantizar que no pueda reutilizarse y que tenga una disposición responsable.
