Si bien Smith, Johnson y Williams son los apellidos anglosajones más comunes en Estados Unidos, la realidad es que la multiculturalidad está más fuerte que nunca, con una poderosa presencia de latinos en el top, mientras que los asiáticos son los que mas crecen, reportó Publimetro México.
En los últimos años, los apellidos más comunes en Estados Unidos prácticamente no han cambiado, pero lo que llama la atención es esa fuerte presencia de hispanos y asiáticos en la lista.
De acuerdo con datos de la Oficina del Censo, los cinco apellidos más frecuentes en 2020 fueron Smith, Johnson, Williams, Brown y Jones, los mismos que ya lideraban desde 2010.
Y aquí viene lo interesante: en el top 10 también aparecen apellidos como Garcia, Rodríguez y Martínez, lo que confirma el peso creciente de la comunidad latina en el país —a pesar de que al presidente Donald Trump no le guste eso—.
El caso más llamativo es el de Rodríguez, que subió posiciones en la última década y logró colocarse entre los más usados en EE.UU., superando a otros apellidos tradicionales.
Este fenómeno refleja el crecimiento sostenido de la población hispana, que hoy es una de las más influyentes demográficamente.
El censo identifica 7.8 millones de apellidos distintos, lo que muestra la enorme diversidad cultural del país.
Aun así, un pequeño grupo concentra a millones de personas, lo que explica por qué apellidos como Smith o Garcia se mencionan una y otra vez en escuelas, trabajos y registros oficiales.
Aportación asiática
Aunque los primeros lugares no cambiaron, el movimiento más drástico ocurrió en otra parte del ranking, ya que los apellidos que más aumentaron su presencia fueron los de origen asiático, especialmente Zhang, Liu y Wang.
Este crecimiento está ligado a que la población asiática es actualmente uno de los grupos que más rápido crece en Estados Unidos, representando alrededor del 7% de la población.
Adaptación de apellidos
En este tema, cabe recordar que en algunos estados, como Alabama, existen limitaciones en los sistemas de registro civil que pueden afectar la escritura de apellidos con acentos o la letra “ñ”.
Esto significa que nombres como Hernández o Muñoz pueden registrarse sin tilde o modificados, lo que genera preocupación sobre la preservación de la identidad cultural en documentos oficiales.
