La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que cualquier posible proyecto de explotación de gas no convencional en el país será sometido a consulta social, con el objetivo de evitar decisiones que afecten a las comunidades.
Durante la conferencia matutina de este miércoles 15 de abril, la mandataria enfatizó que su gobierno no impondrá proyectos energéticos sin el consentimiento de la población involucrada.
Consulta social, eje central del proyecto
“Nunca vamos a pasar por encima de ninguna comunidad”, afirmó Sheinbaum al explicar que, tras los estudios técnicos, se abrirá un proceso de diálogo y consulta para que la decisión sea colectiva.
La presidenta detalló que especialistas analizarán primero la viabilidad de explotar gas en distintas regiones del país, y solo en caso de ser factible, se avanzará hacia la fase social.
Incluso planteó escenarios hipotéticos, como posibles zonas en el norte del país donde no existan poblaciones cercanas, aunque subrayó que cualquier proyecto deberá contar con el aval de las comunidades.
Evitar errores del pasado
Sheinbaum recordó experiencias previas en México, como el desarrollo de parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec, donde —dijo— los proyectos se realizaron sin un adecuado proceso de consulta, lo que generó rechazo social.
“Muchas veces hablamos de energías limpias y negocios sucios, por la manera en que se construyó el proceso”, señaló.
En ese sentido, destacó que su administración busca evitar ese tipo de conflictos, priorizando el diálogo y la participación comunitaria desde el inicio.
Energía, soberanía y medio ambiente
La mandataria reiteró que México enfrenta el reto de reducir su dependencia energética, ya que gran parte del gas que consume proviene del extranjero.
Sin embargo, aclaró que el análisis de nuevas fuentes, como el gas no convencional, no significa ignorar los impactos ambientales.
Sheinbaum explicó que actualmente se evalúan tecnologías que permitirían mitigar daños, como el uso de químicos biodegradables y el reciclaje del agua, aunque reconoció que ninguna actividad humana está libre de impacto ambiental.
Decisión colectiva para el futuro
Finalmente, la presidenta subrayó que el objetivo es encontrar un equilibrio entre soberanía energética, desarrollo sostenible y justicia social.
Reiteró que su gobierno no cerrará la puerta a nuevas alternativas energéticas, pero tampoco permitirá que se repitan esquemas donde las comunidades queden al margen de las decisiones.
“Es un trabajo colectivo”, concluyó.
