Dos médicos venezolanos que laboraban en el Valle del Río Grande, Texas, en regiones con déficit de personal de salud, fueron detenidos por autoridades migratorias en menos de una semana, lo que ha encendido las alertas entre organizaciones médicas y defensores de migrantes en Estados Unidos.
Uno de los casos involucra a una doctora que viajaba con su hija de cinco años, ciudadana estadounidense, quien fue separada temporalmente de su madre antes de ser entregada a familiares.
Las detenciones han generado preocupación por el impacto que estas acciones podrían tener en comunidades que dependen de estos profesionales en zonas fronterizas con escasa atención médica.
Primer caso: detención en aeropuerto de McAllen
La primera detención corresponde a la doctora Bibi Bolívar, arrestada en el aeropuerto de McAllen, Texas, cuando se disponía a viajar junto a su hija.
Durante el procedimiento, la menor fue separada de su madre y posteriormente entregada a familiares.
El caso ha generado reacciones dentro de la comunidad médica y organizaciones de apoyo a migrantes.
El representante de la comunidad médica, Sebastián Arruarana, explicó cómo ocurrió la separación:
“El viernes pasado a ella la detuvieron y ese mismo viernes a las 9 de la noche pudimos conseguir con distinta logística y con la familia que a esa hora liberaran a Milena, la hija. Y ahora Milena ya está reunida con el padre. Todavía queda la liberación de Bibi”.
Arruarana también advirtió sobre la relevancia del trabajo de médicos migrantes en zonas fronterizas:
“Lo importante que son los médicos internacionales, lo importante que es que estén acá, que puedan volver con su familia, a su trabajo, con sus pacientes. La comunidad de McAllen los necesita. No vamos a parar hasta que Vivi esté libre”.

Segundo caso: retén en Sarita, Texas
El segundo caso corresponde al doctor Ezequiel Véliz, detenido en un retén de la Patrulla Fronteriza en Sarita, Texas, donde había trabajado como médico de familia atendiendo enfermedades crónicas en comunidades vulnerables.
De acuerdo con su entorno, el médico se encontraba en proceso migratorio cuando fue detenido tras una revisión en carretera.
Joseph Williams, esposo del doctor, relató lo ocurrido:
“Él se encontraba en un proceso migratorio pendiente. Cuando lo detuvieron, le solicitaron su documentación y nos orillaron para verificar su estatus. Después de varias horas, finalmente fue detenido”.

Defensa legal y audiencia de fianza
La defensa legal del doctor Véliz informó que ya se solicitó una audiencia de fianza, mientras familiares y abogados insisten en que ambos casos reflejan la incertidumbre migratoria que enfrentan profesionales de la salud venezolanos en Estados Unidos.
El abogado Víctor Badel confirmó avances en el proceso judicial:
“Acabo de tener la audiencia para que se acordara la liberación del Dr. Ezequiel Véliz. Estoy muy contento por eso, espero que se den otras liberaciones próximamente. La fiscalía argumentó por qué no debería dársele esa fianza explicando que tienen miedo de riesgo. Tuve la oportunidad de explicar que eso no debería ser considerado por la corte y que el Dr. Véliz es un ejemplo del tipo de inmigrantes que queremos tener en este país”.
Preocupación en la frontera
Defensores de migrantes advierten que las detenciones en aeropuertos y retenes fronterizos se han intensificado en los últimos meses, generando temor entre personas que aún se encuentran en procesos legales.
UN DEBATE SOBRE MIGRACIÓN Y SALUD
Estas historias han reabierto el debate sobre el papel de los profesionales migrantes en el sistema de salud estadounidense, especialmente en regiones donde la falta de médicos continúa siendo un problema crítico.
Entre separaciones familiares, procesos legales abiertos y detenciones en curso, los casos de estos dos médicos venezolanos evidencian el impacto humano de las políticas migratorias en la frontera sur de Estados Unidos.
