Darles dinero sin enseñarles a usarlo es tirarlo. Las niñas y niños lo reciben, lo gastan en minutos y se acabó. Así empieza el problema: sin control, sin hábitos y sin entender qué están haciendo con cada peso que reciben a través de su domingo.
El director de Sustentabilidad y Relación con Inversionistas de Grupo Financiero Banorte, José Luis Muñoz Domínguez, señaló que el dinero no es un tema de adultos ni algo que debas esconder. Si no lo explicas desde hoy, tus hijos crecen pensando que aparece solo y que siempre alcanza.
“Si el dinero fuera un videojuego, tus hijas e hijos ya estarían jugando… pero sin tutorial. Y todos sabemos qué pasa cuando entras así: gastas todos tus recursos en la primera misión. Y como diría el tío Ben de Spider-Man: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, indicó.
Por eso –apuntó el especialista– este Día de la Niña y el Niño dales un regalo extra: Educación Financiera, que les permita conocer como se genera el dinero, para què sirve y como puede cambiar tu futuro si ahorras, lo administras e viertes.
No es un “tema de adultos”
José Luis Muñoz compartió con Publimetro un consejo clave: Haz del dinero algo cotidiano, no un tabú. Si las niñas y niños crecen escuchando “de eso no se habla”, lo verán como algo complicado o negativo.
- Explícales de dónde viene el dinero con ejemplos reales: “mamá y papá trabajan y reciben un sueldo”. Así entenderán que el dinero no crece en los árboles o aparece mágicamente.
- Deja que conozcan en qué gastan y las razones para elegir ciertos productos, por ejemplo: “esto cuesta tanto, por eso elegimos esto otro”. Entender lo básico les da seguridad y contexto desde pequeños.
Del domingo a la estrategia
El directivo del grupo financiero indicó que es necesario que los menores sean conscientes de que gastar todo en dulces suena increíble… pero no es muy pro. “Enséñales a administrar su Domingo. Una forma de hacerlo es convertir el dinero en un juego, dividiendo sus Domingos en tres:
- Gastar: diversión inmediata.
- Ahorrar: paciencia activada.
- Metas: ese juguete nivel “jefe final”.
Así aprenden presupuesto, autocontrol y que no todo es inmediato.
Decidir también es un superpoder
Cuando quieran usar su dinero, no se trata solo de decir “sí” o “no”, sino de enseñar a elegir, por ello José Luis Muñoz hace una petición directa a los papás, tutores y adultos: “Hazles preguntas como”:
- ¿Lo quieres o lo necesitas; dulces, juguetes, videojuegos? Al inicio dirán... “¡pero lo necesito!”… no, no lo necesitan.
- ¿Prefieres esto ahora o algo mejor después?
- ¿Vale la pena?
Y suma consejos como: “Si ahorras, puedes comprar algo mejor después”
Esto desarrolla pensamiento crítico y cambia la narrativa: el ahorro deja de ser castigo y se vuelve una meta.
Ejemplo enseña más que mil discursos
El especialista indicó que si tus bendiciones te ven comparar precios, planear compras y evitar impulsos, lo van a replicar. ¿Cómo empezar?
- Hazlo un juego: retos de ahorro o alcancías con propósito.
- Involúcralos: que comparen precios en el súper.
- Celebra su logros: cada meta cumplida merece un momento épico.
De la alcancía al siguiente nivel
Hoy existen herramientas que ayudan a llevar este aprendizaje más allá. Por ejemplo, las cuentas de ahorro para pequeños. Suma Menores de Banorte les ayuda a organizar su dinero de forma sencilla y segura, mientras ven cómo crece su ahorro y entienden mejor cómo administrarlo.
“Al final, no se trata de que sepan de finanzas como adultos, sino de que crezcan entendiendo algo clave: el dinero no es un villano… pero tampoco un cajero automático infinito. Y ese aprendizaje, créelo, vale más que cualquier domingo”, concluyó el directivo.
