El peso mexicano inicia la semana con señales claras de presión, en un entorno internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y la cautela de los inversionistas. La moneda abrió la sesión en 17.32 por dólar, reflejando un aumento en la aversión al riesgo global, fenómeno que ha vuelto a dominar los mercados tras los acontecimientos recientes en Medio Oriente, de acuerdo con el analista Felipe Mendoza, de EBC Financial Group.
Presión externa: geopolítica y petróleo
El principal catalizador de este movimiento es la renovada tensión en el Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético mundial. De acuerdo con reportes operativos, el paso marítimo permanece prácticamente cerrado, a pesar de los anuncios diplomáticos previos. Este escenario ha revertido el optimismo observado la semana pasada y ha generado una reacción inmediata en los mercados.
Como consecuencia, los precios del petróleo registran un ligero repunte, mientras que el índice dólar (DXY) se fortalece frente a otras divisas. Al mismo tiempo, los futuros de los principales índices bursátiles operan en terreno negativo, ante el temor de que el encarecimiento energético derive en un impacto inflacionario más persistente.
Expectativa interna: datos clave en México
En el ámbito local, el mercado se mantiene atento a una agenda económica relevante. El jueves se dará a conocer el Índice Nacional de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a la primera mitad de abril, un dato que pondrá a prueba la narrativa de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre una inflación contenida.
Posteriormente, el viernes se publicarán la tasa de desempleo y el indicador de actividad económica, indicadores que ofrecerán mayor claridad sobre la fortaleza del crecimiento interno. Aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha mantenido perspectivas positivas para México en 2026 y 2027, el sentimiento del mercado continúa siendo cauteloso.
En paralelo, la moneda incorpora el efecto de la estrategia de Marcelo Ebrard, quien ha comenzado a alinear esfuerzos con el sector empresarial en torno a la revisión del T-MEC. Bajo esta premisa, se busca reducir la dependencia de importaciones asiáticas y fortalecer la relocalización de cadenas productivas, fenómeno conocido como nearshoring.
Proyección del tipo de cambio
De acuerdo con el análisis de mercado, el peso mexicano enfrenta un escenario de alta volatilidad en el corto plazo. La combinación de un petróleo al alza y la persistente incertidumbre en el Estrecho de Ormuz sugiere que el par USD/MXN podría dirigirse hacia la zona de 17.38 - 17.42, en caso de que las tensiones en Medio Oriente continúen escalando.
Adicionalmente, el impacto económico de las declaraciones de Ebrard sobre el T-MEC introduce una capa de riesgo político, que podría limitar cualquier intento de apreciación impulsado por datos macroeconómicos favorables.
Para la jornada actual, se anticipa que el peso oscile en un rango de 17.25 a 17.45 por dólar, con una tendencia hacia el debilitamiento si el dólar mantiene su recuperación y los mercados internacionales no logran estabilizarse tras el choque informativo del fin de semana.s
Las proyecciones para el día son de un peso bajo alta volatilidad. La combinación de un petróleo al alza y la incertidumbre sobre el paso marítimo sugiere que el par USD/MXN podría buscar la zona de los 17.38 - 17.42 si las tensiones en Oriente Medio siguen escalando. El impacto económico de las declaraciones de Ebrard sobre el T-MEC añade una capa de riesgo político que podría frenar cualquier apreciación impulsada por datos macro.
Para la jornada de hoy, se espera que el peso oscile en un rango de 17.25 a 17.45, con una tendencia al debilitamiento si el dólar continúa recuperándose y los mercados internacionales no logran estabilizarse tras el choque informativo del fin de semana.
