La policía de Shreveport, Luisiana, identificó a Shamar Elkins como el autor material de un ataque armado que resultó en el fallecimiento de ocho niños el pasado domingo. El evento, definido por las autoridades locales como un incidente de carácter estrictamente doméstico, ocurrió aproximadamente a las 6:00 horas en tres residencias ubicadas al sur de la ciudad. Tras cometer el crimen, Elkins escapó hacia Bossier City en un vehículo robado, lugar donde finalmente agentes de seguridad lo abatieron tras una persecución policial, detalló Metro World News.
Shamar Elkins, un veterano de 31 años, sirvió en el ejército de los Estados Unidos hasta concluir su servicio en 2016. Pese a su formación militar, su integración a la vida civil estuvo marcada por problemas legales. En marzo de 2019, la policía lo capturó a solo 90 metros de una escuela secundaria en Shreveport tras efectuar cinco disparos contra un automóvil que huía del sitio. Aunque el cargo por portación de armas en propiedad escolar se desestimó, el exmilitar enfrentó una sentencia de 18 meses de libertad condicional por el uso ilegal de armamento.
La reconstrucción de su comportamiento previo a la tragedia muestra una dualidad inquietante. Horas antes del ataque, Elkins utilizó su cuenta de Facebook para compartir una imagen con su hija mayor durante una comida el día sábado, acompañándola de un texto afectuoso. En fechas anteriores, como en la celebración de Pascua, publicó fotografías rodeado de siete menores en una iglesia, describiendo la jornada como un momento de bendición.
Sin embargo, otras publicaciones sugerían una crisis emocional profunda. El 9 de abril, el veterano redactó un mensaje en el que pedía auxilio divino para gestionar sus emociones:
“Querido Dios, hoy te pido que me ayudes a proteger mi mente y mis emociones. Cuando la depresión trate de establecerse, cuando la ira surja, dame la conciencia de reconocer lo que no viene de Ti”.
El portavoz del Departamento de Policía de Shreveport, Chris Bordelon, indicó que los detectives están convencidos de que el origen del tiroteo radica en un altercado familiar. Por su parte, el gobernador Jeff Landry expresó sus condolencias y reconoció el trabajo de los servicios de emergencia. La policía estatal de Luisiana mantiene activa la solicitud de información y grabaciones a los ciudadanos para concluir las diligencias sobre este suceso, el cual se posiciona como el ataque masivo más mortífero de este tipo en el país desde inicios de 2024.
