El gobierno de Claudia Sheinbaum solicitó al Senado autorizar el ingreso de 23 elementos de los Navy SEALs a territorio nacional, con el objetivo de participar en un programa de adiestramiento conjunto. Sin embargo, estos ingresos al territorio mexicano causan polémica por su frecuencia.
La petición, enviada por la Secretaría de Gobernación, se enmarca en los mecanismos de cooperación bilateral en materia de seguridad y deberá ser avalada conforme a lo establecido en el artículo 76 de la Constitución.
Adiestramiento en operaciones especiales
De acuerdo con el oficio oficial fechado el 20 de abril de 2026, se trata del “Evento SOF 4”, un ejercicio orientado a fortalecer la capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales mexicanas mediante intercambio técnico y táctico. El entrenamiento se realizará del 1 de agosto al 15 de octubre en distintas sedes: Campeche, Estado de México, Hidalgo y la Ciudad de México.
El documento subraya que los elementos estadounidenses compartirán conocimientos en operaciones de élite, lo que apunta a mejorar habilidades en áreas como infiltración, coordinación táctica y respuesta en escenarios de alto riesgo.
Asimismo, se especifica que la delegación arribará con armamento y equipamiento militar a bordo de una aeronave tipo Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que operará desde el Aeropuerto Internacional de Toluca.
La solicitud fue remitida al Senado para su análisis y eventual aprobación, requisito indispensable para la presencia de tropas extranjeras en el país, aun cuando su función sea exclusivamente de capacitación. Durante el gobierno de Sheinbaum se han autorizado diversos ingresos de personal militar estadounidense con fines de adiestramiento.
Sin embargo, también han surgido episodios de tensión, como el caso reciente en Chihuahua, debido a la presencia de agentes de Estados Unidos en un operativo que derivó en muertes. “No estábamos enterados. Fue una decisión del gobierno de Chihuahua”, externó la presidenta en su conferencia matutina.
