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Hombre se burla tras recibir cadena perpetua por matar a compañero al interior de una cárcel en Estados Unidos

Marcus Terry se volvió uno de los hombres más buscados en redes sociales por su reacción al escuchar la sentencia de una jueza

Especial
Sentencia a Marcus Terry. (Archivo.- Crestomatía / Captura de pantalla de publicación realizada en X por @AmericanCrime01)

Un tribunal del sur de Florida dictó sentencia de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional contra Marcus Terry, de 43 años, por el asesinato de su compañero de celda. La audiencia, celebrada en el Tribunal de Circuito de Miami-Dade, destacó no solo por la brutalidad del crimen cometido en el Instituto Correccional de Dade, sino por la actitud desafiante y las burlas del acusado hacia la magistrada al momento de escuchar su castigo.

Los hechos se remontan a abril de 2021. Según las pruebas presentadas durante el juicio, Terry atacó a Ray Matos, un hombre de 68 años con quien compartía celda. El agresor utilizó una funda de almohada para obstruir la boca de la víctima y posteriormente empleó un bolígrafo para apuñalarlo en el cerebro, relató Metro World News.

Cuando los guardias de la prisión ingresaron al dormitorio, encontraron a Matos gravemente herido sobre un charco de sangre, mientras Terry permanecía de pie sobre el cuerpo con las manos ensangrentadas y sin lesión alguna.

En diciembre de 2025, un jurado declaró al acusado culpable de asesinato en segundo grado. Antes de la lectura de la sentencia definitiva, la defensa, encabezada por Steven Yermish, intentó sin éxito solicitar un nuevo juicio bajo el argumento de que se admitieron pruebas indebidas durante el proceso. Sin embargo, la moción no prosperó y la audiencia de sentencia procedió ante la jueza Ellen Sue Venzer.


Durante la sesión, mientras la magistrada detallaba la crueldad del ataque, Marcus Terry comenzó a reírse de forma audible. Ante el cuestionamiento de la jueza sobre su comportamiento, el sentenciado respondió con insolencia calificando a la funcionaria como “divertida”. La jueza Venzer rechazó la provocación y manifestó que no existía nada gracioso en la muerte de la víctima ni en la conducta del reo.

Finalmente, la magistrada impuso la pena máxima permitida por la ley, señalando la total ausencia de remordimiento del procesado. Aunque el equipo legal de Terry conserva el derecho de apelar la decisión ante instancias superiores, la contundencia de los testimonios y los informes forenses dificultan un cambio en el veredicto. El caso cierra una etapa judicial marcada por un desprecio absoluto hacia la vida humana y la autoridad.

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