En un acto cargado de simbolismo y diplomacia cultural, el rey Felipe VI entregó este jueves el Premio de Literatura en Lengua Castellana “Miguel de Cervantes” 2025 al escritor mexicano Gonzalo Celorio.
Durante su intervención, el monarca subrayó que la relación entre ambas naciones va más allá de coyunturas políticas, al asegurar que España y México son “más que hermanas”.
Desde el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, el jefe de Estado español destacó que los vínculos entre ambos países están cimentados en una cercanía histórica y cultural que ha perdurado con el paso del tiempo. “Nuestras naciones están entrelazadas por una cercanía sincera y un respeto profundo”, afirmó.
Un vínculo cultural que trasciende la política
Felipe VI hizo énfasis en el papel de la lengua española como un elemento clave que une a millones de personas a ambos lados del Atlántico. Más allá de ser un medio de comunicación, dijo, representa un puente de identidad compartida que fortalece la relación bilateral.
El monarca también utilizó la figura de Celorio para ejemplificar la riqueza del mestizaje cultural, destacando cómo las raíces históricas comunes siguen presentes en la literatura y el pensamiento contemporáneo.
Celorio reivindica la raíz compartida
En su discurso de aceptación, Gonzalo Celorio ofreció una reflexión íntima sobre su identidad y herencia cultural. El autor recordó su genealogía —con ascendencia asturiana y canaria— para sostener que la identidad mexicana está profundamente ligada a la historia de España.
“La identidad mexicana no puede entenderse si se separa de la historia y la cultura españolas”, expresó ante una audiencia integrada por autoridades, representantes culturales y figuras de las letras hispanas.
El reconocimiento también coloca a Celorio en una lista destacada de escritores mexicanos galardonados con el Cervantes, considerado el máximo premio de la literatura en español y dotado con 125 mil euros.
La ceremonia se da en un contexto relevante para la relación entre ambos países, donde las declaraciones del rey son interpretadas como un mensaje de estabilidad que busca priorizar los lazos culturales y sociales por encima de las tensiones diplomáticas recientes.
