El peso mexicano inició la sesión de este viernes con una apertura cercana a los 17.41 por dólar, manteniéndose bajo presión en una jornada clave para los mercados financieros, que observan de cerca la inflación nacional, las señales de Banxico y el comportamiento del entorno internacional.
De acuerdo con el análisis de Felipe Mendoza, Analista de Mercados de EBC Financial Group, la moneda mexicana se encuentra en una zona de definición técnica después de haber roto la lateralidad durante la jornada previa. Esto ocurre mientras el mercado asimila que la inflación en México se ubicó en 4.53% anual durante la primera quincena de abril.
El dato resulta relevante porque refleja que las presiones sobre los precios aún no desaparecen por completo, especialmente en productos básicos como el jitomate y en energéticos como la gasolina, elementos que mantienen encendidas las alertas sobre el costo de vida en el país.
Inflación en México presiona las expectativas sobre Banxico
La inflación persistente vuelve a colocar al Banco de México (Banxico) en una posición delicada, ya que podría obligarlo a mantener una postura restrictiva durante más tiempo si las presiones no ceden lo suficiente.
Según Mendoza, este escenario también podría limitar el atractivo del diferencial de tasas si la economía real comienza a mostrar señales de fatiga. En otras palabras, aunque México conserva un nivel de tasas atractivo frente a otras economías, el mercado también evalúa si el crecimiento interno puede sostener ese equilibrio.
“El mercado prioriza el sólido diferencial de tasas frente a una inflación que se resiste a bajar y un crecimiento que busca recuperarse”, señaló el analista de EBC Financial Group.
Tensión internacional pega al ánimo de los mercados
En el escenario global, el sentimiento de los inversionistas se mantiene dividido. Por un lado, la prórroga del alto el fuego entre Israel y Líbano anunciada por Donald Trump representa un respiro temporal para los activos de riesgo.
Sin embargo, la tensión en el Estrecho de Ormuz mantiene preocupados a los mercados por sus posibles efectos sobre el petróleo, los costos logísticos y los precios de la energía a nivel mundial.
Este contexto también puede afectar a México, tanto por su relación con la balanza de hidrocarburos como por la percepción de riesgo hacia mercados emergentes. A ello se suma la atención sobre las conversaciones comerciales entre México y Estados Unidos, en un momento en el que la revisión del T-MEC se perfila como un proceso sensible para los inversionistas.
¿Qué podría pasar con el dólar este viernes?
Para el resto de la jornada, los inversionistas estarán atentos a los datos de desempleo de marzo y al reporte de actividad económica de febrero, ya que ambos podrían dar más pistas sobre la fuerza del mercado interno.
De acuerdo con Mendoza, si la actividad económica confirma una recuperación y no aparecen nuevos roces diplomáticos en el Golfo Pérsico, el peso podría intentar consolidarse cerca de los 17.38 por dólar.
No obstante, si aumenta la incertidumbre por Ormuz o se perciben mayores tensiones en las negociaciones comerciales del T-MEC, el sesgo alcista podría mantenerse y llevar al tipo de cambio a probar la resistencia psicológica de los 17.55.
“Bajo este escenario, espero que el tipo de cambio oscile en un rango entre 17.35 y 17.50”, explicó Felipe Mendoza, Analista de Mercados de EBC Financial Group.
La clave del día será observar si el mercado le da más peso al diferencial de tasas de México o si termina imponiéndose la preocupación por una inflación persistente, un crecimiento que todavía busca recuperarse y un panorama internacional que continúa generando cautela.
