Baja California dio un paso relevante en materia de protección animal al impulsar reformas constitucionales y penales que reconocen a los animales como sujetos de especial protección jurídica, colocándose como una de las entidades más avanzadas del país en este ámbito.
Durante la actual administración encabezada por la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, se ha promovido una agenda integral que combina cambios legales, fortalecimiento institucional y creación de infraestructura especializada.
Entre las primeras acciones destaca la creación de la Dirección de Derecho y Bienestar Animal, instancia encargada de coordinar políticas públicas con los municipios y atender casos prioritarios. A esto se suma el fortalecimiento de la Fiscalía Especializada en Delitos contra los Animales y el Medio Ambiente, con el objetivo de mejorar la investigación y sanción del maltrato.
Uno de los proyectos más representativos es el Santuario Mily, ubicado en Mexicali, que brinda atención a animales víctimas de violencia. El espacio cuenta con personal veterinario especializado y equipamiento clínico para diagnóstico y tratamiento, además de ofrecer apoyo a la comunidad.
En el ámbito legislativo, el Congreso local aprobó reformas que amplían los supuestos del delito de maltrato animal, incorporando conductas como el abandono y la desnutrición. Asimismo, se establecieron sanciones más severas, que van de uno a ocho años de prisión, y se determinó que estos delitos se persigan de oficio.
También se creó el Registro Estatal de Agresores de Animales, que impide a las personas sancionadas tener bajo su cuidado a mascotas u otros animales.
Otra medida relevante fue la eliminación de las calandrias tiradas por caballos en Ensenada, sustituidas por unidades eléctricas, con el objetivo de erradicar prácticas consideradas de explotación animal.
Con estas acciones, el estado busca consolidar un modelo de protección más robusto, que combine legislación, políticas públicas y atención directa, en un contexto donde el bienestar animal cobra cada vez mayor relevancia en la agenda pública.
