Donald Trump y Melania Trump recibieron este lunes a los reyes británicos Carlos III y Camila en la Casa Blanca, en el arranque de una visita de Estado que se desarrolla bajo un fuerte operativo de seguridad tras un reciente intento de atentado contra el presidente estadounidense, reportó Metro World News.
Los monarcas llegaron a Washington como parte de su primera visita de Estado a Estados Unidos desde que Carlos III asumió el trono en 2022.
La agenda oficial se extenderá del 27 al 30 de abril y contempla actos diplomáticos, reuniones bilaterales y eventos conmemorativos.

Casa Blanca refuerza la seguridad
La visita ocurre pocos días después de un incidente armado durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, lo que obligó a revisar y endurecer los protocolos de seguridad para los eventos oficiales con la familia real británica.
Pese al riesgo, autoridades de Estados Unidos y Reino Unido mantuvieron la agenda y, de hecho, Trump aseguró previamente que el rey estaría “muy seguro”, mientras el Palacio de Buckingham agradeció el trabajo de quienes participaron en la organización del operativo.
Llegada de Carlos III
Aunque el encuentro busca proyectar cercanía entre Washington y Londres, la visita ocurre en un momento complicado para la relación bilateral.
Las diferencias entre Trump y el primer ministro británico, Keir Starmer, por el papel de Reino Unido ante la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán añadieron presión diplomática al viaje.
El evento también tiene un alto valor simbólico debido a que forma parte de las actividades rumbo al 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos de Reino Unido, una fecha clave para ambos países.
Agenda real
Además del encuentro en la Casa Blanca, Carlos III y Camila tienen previsto participar en una ceremonia militar, reuniones oficiales y un discurso ante el Congreso.
Después viajarán a Nueva York para conmemorar los atentados del 11 de septiembre y visitar organizaciones comunitarias.
La visita continuará con actividades en Virginia antes de que los reyes partan hacia Bermudas, territorio británico de ultramar.
Con seguridad reforzada y una agenda cargada de simbolismo, la llegada de Carlos III a Washington se convierte en uno de los eventos diplomáticos más vigilados del año, luego del ataque armado que conmocionó al país el sábado pasado.
