En México, más de 5,300 mujeres son diagnosticadas cada año con cáncer de endometrio, una enfermedad que provoca más de 1,300 muertes anuales y se mantiene como uno de los principales retos en la oncología ginecológica.
De acuerdo con datos difundidos en el país, cada día alrededor de 14 mujeres reciben este diagnóstico, el cual puede presentarse con síntomas como sangrado después de la menopausia, sangrados irregulares y dolor pélvico.
Nueva opción terapéutica
Ante este panorama, el sistema de salud en México incorpora una nueva alternativa de tratamiento: Dostarlimab, un anticuerpo monoclonal dirigido a pacientes con cáncer de endometrio en etapas avanzadas o recurrentes.
Este tratamiento ha sido aprobado por organismos regulatorios internacionales como la FDA, la EMA y la MHRA, además de contar con autorización en México por la COFEPRIS.

Enfermedad con alta carga en mujeres
El cáncer de endometrio es la segunda neoplasia ginecológica más frecuente en México, con mayor incidencia en mujeres después de la menopausia.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran:
- Edad avanzada
- Obesidad
- Uso prolongado de terapia hormonal
- No haber tenido embarazos
Especialistas coinciden en que la detección oportuna es clave para mejorar el pronóstico, ya que en etapas tempranas la enfermedad puede ser tratable con mayor éxito.
Tratamiento en etapas avanzadas
La llegada de terapias como Dostarlimab responde a la necesidad de opciones en casos donde la enfermedad ha avanzado o ha reaparecido, escenarios donde históricamente las alternativas eran limitadas.
“En GSK estamos comprometidos con transformar la manera en que se enfrentan los cánceres ginecológicos en México. El cáncer de endometrio en etapas avanzadas ha contado históricamente con opciones limitadas”, señaló la doctora Azucena Corro, gerente médico senior de oncología en GSK México.

Estrategia en oncología
El lanzamiento forma parte del fortalecimiento del portafolio de GSK en el área de oncología, con enfoque en inmunoterapia y tratamientos dirigidos para cánceres ginecológicos y hematológicos.
La incorporación de nuevas terapias busca ampliar las alternativas para pacientes en México, en un contexto donde el acceso a tratamientos innovadores sigue siendo un factor determinante en la supervivencia.
