Los precios de la gasolina en la Ciudad de México se mantienen ligeramente por encima del promedio nacional, de acuerdo con el más reciente reporte de PETROIntelligence.
Gasolina en CDMX: así están los precios
En la capital del país, el precio promedio por litro se ubica en:
- Regular: 23.801 pesos
- Premium: 28.422 pesos
- Diésel: 27.956 pesos
Estos datos se obtuvieron a partir de 374 de las 403 estaciones monitoreadas en la ciudad, lo que ofrece una muestra bastante representativa del comportamiento del mercado local.
Comparativa con el promedio nacional
A nivel nacional, los precios reportados son ligeramente más bajos en algunos casos:
- Regular: 23.677 pesos
- Premium: 28.318 pesos
- Diésel: 28.188 pesos
Esto significa que en la CDMX:
- La gasolina regular es apenas más cara que el promedio nacional.
- La premium también presenta un ligero incremento.
- En contraste, el diésel resulta un poco más barato que la media del país.
¿Cómo se compara con otros estados?
Al comparar con entidades clave, se observa que la CDMX se mantiene en un rango competitivo:
- En Jalisco, los precios son más altos, especialmente en premium (29.125 pesos) y diésel (28.433 pesos).
- En Nuevo León, la tendencia es similar, con la premium alcanzando los 29.457 pesos, una de las más elevadas entre las regiones analizadas.
Esto posiciona a la capital como una zona con precios moderados frente a otros polos económicos del país.
Gas natural vehicular: la alternativa más barata
En cuanto al gas natural vehicular (GNV), los precios a nivel nacional muestran una diferencia considerable frente a las gasolinas tradicionales:
- Mínimo: 10.990 pesos
- Promedio: 12.601 pesos
- Máximo: 14.490 pesos
Aunque aún hay menos estaciones que ofrecen este combustible, su costo representa prácticamente la mitad del precio de la gasolina regular, lo que lo convierte en una opción cada vez más atractiva para el sector transporte
El reporte refleja que, pese a ligeras variaciones regionales, los precios de los combustibles en México se mantienen relativamente estables. En el caso de la Ciudad de México, los costos siguen alineados con la media nacional, con pequeñas diferencias que dependen del tipo de combustible y la comparación con otras entidades clave del país.
