La educación financiera no comienza con el primer salario, sino mucho antes: en casa. Desde decisiones cotidianas como qué comprar o cuánto gastar, niñas y niños empiezan a construir su relación con el dinero, un proceso que especialistas consideran clave para acercarlos a sus metas en el futuro.
En el marco del Día de la Niña y el Niño, Círculo de Crédito subraya que lo que niñas y niños aprenden sobre el dinero en casa puede marcar la diferencia en su capacidad para ahorrar, planear y tomar decisiones financieras a lo largo de su vida.
Lo que ven en casa define su relación con el dinero
Las primeras lecciones sobre dinero no se enseñan en la escuela, sino en el entorno familiar. La forma en que los adultos hablan del dinero, si lo hacen con estrés o con organización, influye directamente en cómo niñas y niños perciben su uso.
De acuerdo con Hugh Bruce, Chief Consumer Officer de Círculo de Crédito, los menores aprenden al observar qué se paga primero, qué puede esperar y cómo se administra el ingreso para cubrir necesidades.
Además, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que en 2024 solo el 23.9% de las personas adultas lleva un control de sus gastos, lo que evidencia un área de oportunidad que puede comenzar a cambiar desde la infancia.

Pequeñas acciones que enseñan grandes hábitos
Actividades cotidianas como dar dinero para el recreo o permitir que decidan en qué gastarlo forman parte del aprendizaje financiero. Estas prácticas ayudan a que niñas y niños comprendan el valor del dinero y las consecuencias de sus decisiones.
Entre las acciones recomendadas por especialistas destacan dividir el dinero en ahorro y gasto, usar un cochinito visible y establecer metas claras para fomentar el hábito de guardar.
Cuando los menores identifican que el dinero puede utilizarse para distintos fines, desarrollan habilidades básicas de planeación que más adelante serán clave en su vida financiera.

El impacto a futuro: metas y salud financiera
El aprendizaje temprano no solo influye en la infancia, sino que tiene efectos a largo plazo. Entender cómo administrar el dinero desde pequeños puede reflejarse en mejores decisiones financieras en la adultez, incluyendo el manejo del crédito.
Especialistas coinciden en que hablar de estos temas con lenguaje sencillo ayuda a que niñas y niños pierdan el miedo al dinero y lo vean como una herramienta para alcanzar objetivos.
