El peso mexicano inicia la sesión de este jueves con una apertura en 17.53 por dólar, consolidando una tendencia alcista del tipo de cambio tras una jornada previa marcada por un cierre restrictivo.
El entorno internacional está dominado por la postura hawkish de Jerome Powell, quien advirtió que la inflación energética aún no alcanza su punto máximo.
Además, el PCE esperado en 3.5% mantiene a la Reserva Federal en un sesgo de endurecimiento, lo que limita el margen de apreciación para monedas emergentes como el peso.
Este escenario refuerza la fortaleza del dólar, generando presión sobre divisas de economías en desarrollo.
Atención en el PIB de México
En el plano local, el mercado centra su atención en la publicación del PIB de México, un indicador clave para evaluar el desempeño económico del primer trimestre.
Una lectura por debajo del consenso podría confirmar los temores de contracción económica, lo que incrementaría la presión sobre el tipo de cambio.
En este contexto, el peso podría acercarse rápidamente a la resistencia técnica de los 17.62 por dólar, reflejando la sensibilidad del mercado a los datos macroeconómicos.
Factores internacionales elevan la volatilidad
El panorama global añade una capa adicional de incertidumbre. Por un lado, los inversionistas siguen de cerca la revisión del PIB de Estados Unidos y la decisión de tipos del Banco Central Europeo, en busca de señales sobre la dirección de las políticas monetarias.
A esto se suma la retórica de Donald Trump sobre el bloqueo en el Estrecho de Ormuz y su postura respecto a la salida de los Emiratos Árabes Unidos de la OPEP, factores que impactan el mercado energético.
El precio del Brent, que se mantiene por encima de los 110 dólares, continúa presionando el entorno inflacionario global.
Contrastes en el panorama nacional
A nivel interno, iniciativas como el Plan México y la priorización del acero nacional en obras públicas buscan fortalecer la industria.
Sin embargo, este optimismo contrasta con la cancelación de 17,400 millones de dólares en inversiones, atribuida a la incertidumbre institucional y geopolítica.
Este factor genera dudas sobre la capacidad de crecimiento sostenido en el mediano plazo.
Escenario para el resto de la jornada
Para el resto del día, se anticipa una sesión de alta volatilidad y volumen en los mercados.
Si los datos del PCE en Estados Unidos confirman la persistencia inflacionaria y el PIB mexicano resulta por debajo de lo esperado, el tipo de cambio podría escalar hacia los 17.70 por dólar.
No obstante, el sólido desempeño reciente de las grandes tecnológicas como Alphabet, Microsoft, Amazon y Meta podría generar un mayor apetito por el riesgo, limitando las pérdidas de monedas emergentes.
De acuerdo con Felipe Mendoza, Analista de Mercados de EBC Financial Group, el peso mexicano se mantiene vulnerable a choques externos, especialmente ante el encarecimiento de insumos energéticos y la incertidumbre en torno a la transición de liderazgo en la Fed.
Este entorno mixto mantiene al mercado en alerta, con múltiples variables que podrían definir la dirección del tipo de cambio en las próximas horas.
