El peso mexicano abre la jornada con una cotización cercana a los 17.42 por dólar, en un contexto de alta sensibilidad para los mercados financieros.
El principal factor que domina el panorama es la confirmación de que la economía nacional ha entrado en una fase de estanflación, caracterizada por un crecimiento económico débil acompañado de una inflación persistente.
Este escenario se agrava tras registrarse la mayor caída trimestral del PIB desde 2024, lo que incrementa la percepción de vulnerabilidad estructural.
Señales mixtas en la economía nacional
Aunque algunos sectores como el turismo mostraron resultados positivos hacia el cierre del año pasado, estos datos han quedado opacados por la debilidad general de la economía.
Para esta jornada, los inversionistas mantienen la atención en el PMI manufacturero, indicador clave para medir la actividad industrial.
Un resultado negativo podría confirmar la tendencia de contracción en el sector, aumentando la presión sobre la moneda nacional.
Tensiones internacionales impactan al tipo de cambio
En el frente externo, el tipo de cambio enfrenta presiones adicionales derivadas de factores geopolíticos.
Destacan las declaraciones de Donald Trump sobre un posible distanciamiento con la presidenta Claudia Sheinbaum, en medio de conflictos relacionados con el Golfo de México.
A esto se suma la incertidumbre en torno a la postura diplomática de México frente a Irán y la futura revisión del T-MEC, elementos que elevan la percepción de riesgo entre inversionistas.
Riesgos para la inversión extranjera
El entorno político también genera inquietud en los mercados, especialmente por posibles cambios regulatorios.
La narrativa gubernamental en materia de justicia y democracia mantiene a los analistas atentos a la evolución de la certidumbre jurídica, un factor clave para la atracción de inversión extranjera.
Para el resto de la semana, el mercado anticipa un entorno dominado por la volatilidad.
Entre los eventos clave destacan la decisión de tipos de interés, el dato de inflación mensual y las nóminas no agrícolas de Estados Unidos, previstas para el viernes.
Proyecciones para el tipo de cambio
De acuerdo con el análisis de mercado, el peso mexicano podría mantener un sesgo de depreciación si los datos manufactureros confirman la debilidad económica.
El tipo de cambio tendría un techo técnico cercano a los 17.52, mientras que un escenario más favorable podría ubicarlo en un rango de soporte entre 17.35 y 17.40.
Según información de Felipe Mendoza, Analista de Mercados EBC Financial Group, el diferencial de tasas continúa siendo el principal soporte para la moneda mexicana.
Sin embargo, la combinación de bajo crecimiento interno y un posible enfriamiento del mercado laboral estadounidense sugiere un panorama de cautela extrema.
Un escenario de cautela para el peso
El comportamiento del peso mexicano en los próximos días dependerá de múltiples factores tanto internos como externos.
La evolución de la economía nacional, las decisiones de política monetaria y el contexto internacional serán determinantes para definir la trayectoria de la divisa.
Por ahora, el mercado se mantiene atento a cualquier señal que confirme si la economía logra estabilizarse o si la presión sobre el tipo de cambio continuará intensificándose.
