El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó un momento controvertido durante un evento oficial en la Casa Blanca, donde convivió con niños en el marco de la firma de una proclama deportiva.
En ese contexto, el mandatario abordó temas que fueron más allá del ámbito atlético, incluyendo el conflicto con Irán y el uso de armamento nuclear, lo que generó cuestionamientos sobre el tono y el contenido del mensaje frente a los infantes.
Declaraciones sobre amenaza nuclear
Durante su intervención, Trump afirmó que Irán estaba a punto de desarrollar un arma nuclear, lo que, según él, obligó a una acción militar inmediata. “Tuvimos que hacer un viaje a Irán para quitarles el arma nuclear; habrían tenido un arma nuclear en un plazo de dos semanas”, aseguró.
El mandatario describió el envío de un bombardero B-2 que, en sus palabras, “obliteró” la capacidad nuclear iraní. También justificó la ofensiva al señalar que no se puede permitir que “un grupo de locos tenga un arma nuclear”, advirtiendo que esto habría significado la destrucción de Israel, el Medio Oriente e incluso amenazas posteriores contra Europa y Estados Unidos.
Trump presume superioridad militar
En el mismo discurso, Trump argumentó que Estados Unidos logró neutralizar prácticamente toda la capacidad militar iraní en cuestión de semanas. “Prácticamente eliminamos su ejército en unas dos semanas”, afirmó.
Detalló que la marina iraní fue destruida —“cada barco que tenían está descansando bajo el agua”— y que sistemas de defensa aérea, radares y fuerza aérea fueron desmantelados. Además, destacó la capacidad estadounidense al asegurar que 111 misiles iraníes fueron interceptados sin impacto.
El presidente también señaló que la presión económica ha sido clave, al sostener que Irán enfrenta una inflación severa y dificultades para sostener a su ejército. “Irán quiere hacer un trato; ¿quién no querría cuando tu ejército ha desaparecido totalmente?”, concluyó.
