Desde la Casa Blanca, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ya se encuentra reunido con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un encuentro marcado por las diferencias políticas, comerciales y diplomáticas que han tensionado la relación entre ambos gobiernos en los últimos meses.
Lula arribó la mañana de este jueves a la sede del gobierno estadounidense para sostener una reunión privada de aproximadamente 45 minutos, en la que se prevé que los dos mandatarios aborden temas clave como el comercio bilateral, la cooperación en seguridad y el futuro de la relación entre Washington y Brasilia, informó José Lebeña, corresponsal de Metro World News.
El encuentro se produce después de que Estados Unidos impusiera nuevos aranceles a productos brasileños, una medida que aceleró el acercamiento económico entre Brasil y China, particularmente en proyectos estratégicos, energéticos y comerciales impulsados por el gobierno de Lula.
Otro de los factores que ha elevado la tensión entre ambos países es el respaldo abierto de Trump al expresidente brasileño Jair Bolsonaro y a su familia, incluso en medio de las investigaciones judiciales que enfrenta el exmandatario por su presunta participación en un intento de golpe de Estado.
Incluso, la administración estadounidense ha tomado medidas de presión económica en respuesta a las acciones judiciales contra Bolsonaro, lo que profundizó el distanciamiento entre los dos gobiernos.
A esto se suman las diferencias en política internacional. Mientras Trump ha endurecido su postura frente a Irán, Cuba y los temas de seguridad continental, Lula ha defendido una visión más crítica sobre las intervenciones militares y una mayor autonomía política y económica para América Latina.
Al término de la reunión, está previsto un almuerzo de trabajo entre ambas delegaciones, mientras que más tarde el mandatario brasileño ofrecería una conferencia desde la Embajada de Brasil en Washington.
