La justicia de los Estados Unidos determinó postergar una vez más la audiencia de sentencia contra Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa. El juez de la Corte del Distrito Este de Nueva York, encargado del proceso, notificó que la sesión programada para esta semana queda suspendida y se reprogramó para el próximo 20 de julio de 2026. Este movimiento procesal representa un nuevo retraso en el dictamen final para uno de los capos más buscados por las autoridades estadounidenses.
El aplazamiento ocurre en un contexto de hermetismo judicial, donde la defensa y la fiscalía continúan con el intercambio de mociones y la revisión de pruebas acumuladas tras su detención, retomó Metro World News.
Zambada enfrenta una serie de cargos graves que incluyen narcotráfico, lavado de dinero y conspiración para cometer homicidios, derivados de su liderazgo de décadas en una de las organizaciones criminales con mayor alcance global. El tribunal no detalló los motivos específicos detrás de este cambio de fecha, aunque fuentes cercanas al caso señalan que el volumen de información y la complejidad de las negociaciones legales influyen en los tiempos de la corte.
Desde su traslado a Nueva York, el proceso contra Zambada captó la atención internacional debido a la relevancia del personaje en la estructura del crimen organizado. A diferencia de otros líderes delictivos, “El Mayo” permaneció fuera del alcance de la justicia por más de 40 años hasta su entrega o captura en territorio estadounidense. La fiscalía busca obtener la cadena perpetua, argumentando que su responsabilidad en la crisis de fentanilo y otras sustancias es directa y masiva.

Por su parte, el equipo legal del acusado trabaja en la revisión de las directrices de sentencia y en la posible presentación de factores mitigantes. La nueva fecha establecida para el 20 de julio sitúa la resolución del caso en el tercer trimestre del año, prolongando la estancia del detenido en un centro penitenciario de máxima seguridad sin una condena definitiva.
Este nuevo retraso genera expectativas sobre el contenido de la futura sentencia y el impacto que tendrá en las investigaciones en curso contra otros integrantes de la organización. Mientras la fecha definitiva llega, la vigilancia sobre el caso permanece estricta, reflejando el interés prioritario que el gobierno de Estados Unidos otorga al desmantelamiento de las redes de tráfico de drogas bajo el mando histórico de la figura de Zambada.
