El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha iniciado la revisión de los 53 consulados de México que operan en su territorio. Esta medida, confirmada por funcionarios norteamericanos, podría llevar a la decisión del cierre de las mismas oficinas diplomáticas. La revisión surge en un momento de tensiones críticas, desacuerdos en materia de seguridad y la creciente violencia vinculada a los cárteles, informó Metro World News.
Un detonante de esta crisis fue el fallecimiento de dos agentes de la CIA durante una operación antidrogas en el norte de México. Los oficiales estadounidenses perdieron la vida junto a dos investigadores mexicanos en una remota región montañosa mientras realizaban labores de vigilancia. Ante ello, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reaccionó cuestionando la autorización para operar en suelo nacional, lo que provocó una demanda de explicaciones de Donald Trump.
Mencionar que esta revisión forma parte de un esfuerzo por alinear la política exterior con la ideología que prioriza a Estados Unidos. Dylan Johnson, subsecretario de Estado para Asuntos Públicos Globales, subrayó que el departamento evalúa constantemente las relaciones exteriores para asegurar que promuevan los intereses estadounidenses.
La situación se tensó tras el anuncio de cargos por narcotráfico contra figuras políticas mexicanas y la solicitud de extradición de las mismas, incluyendo al señalado Rubén Rocha Moya. Mientras que el gobierno de Sheinbaum ha solicitado pruebas de estas acusaciones, el dirigente ha negado todo y decidido separarse de su cargo para enfrentar las investigaciones.

Actualmente, México posee la mayor red consular extranjera en los Estados Unidos, con una presencia masiva en estados como California, Texas y Arizona, donde brindan asistencia legal y documentación vital a millones de ciudadanos. Hasta la fecha, la Secretaría de Relaciones Exteriores, encabezada por Roberto Velasco, no ha emitido una respuesta oficial a esta inminente amenaza.
