Este 10 de mayo, mientras en gran parte del país se celebraba el Día de las Madres, cientos de mujeres integrantes de colectivos de búsqueda salieron a las calles de la Ciudad de México para exigir justicia por sus hijos e hijas desaparecidos.
La movilización formó parte de la XIV Marcha de la Dignidad Nacional, una de las expresiones más visibles de la crisis de desapariciones en México.
Las manifestantes denunciaron que, lejos de ser una fecha de celebración, el día representa ausencia, dolor y una lucha constante por encontrar a sus familiares.
Del Monumento a la Madre al Ángel de la Independencia
La marcha inició en el Monumento a la Madre y avanzó hacia el Ángel de la Independencia, sobre Paseo de la Reforma. Durante el recorrido, las participantes portaron fotografías, fichas de búsqueda, lonas y pancartas con los rostros de sus seres queridos desaparecidos, además de consignas como “Ni un día más sin ellos”.
En el trayecto, las madres buscadoras también exigieron a las autoridades mayor eficacia en las investigaciones, acceso a la verdad y castigo a los responsables de las desapariciones.
La movilización no se limitó a la capital. En distintos estados de la República, colectivos de búsqueda también realizaron protestas, vigilias y caminatas simbólicas para visibilizar la problemática. Estas acciones forman parte de una agenda nacional impulsada por familias que, ante la falta de respuestas institucionales, han tomado la búsqueda en sus propias manos.
De acuerdo con organizaciones civiles, en México hay decenas de miles de personas desaparecidas, una cifra que sigue en aumento y que mantiene en alerta a colectivos en todo el país.
“No es tiempo de celebrar”
Para muchas de las participantes, el 10 de mayo se ha transformado en una fecha de resistencia. Las madres buscadoras reiteraron que no hay motivo para festejar mientras existan miles de familias sin respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.
Con el paso de los años, la Marcha de la Dignidad Nacional se ha consolidado como un espacio de memoria y exigencia, donde el reclamo principal sigue siendo el mismo: verdad, justicia y la aparición con vida de las personas desaparecidas.
