El gobierno de China manifestó este lunes su intención de colaborar con Estados Unidos para inyectar “más estabilidad” a las relaciones internacionales. Esta declaración surge apenas 48 horas antes de que el presidente estadounidense, Donald Trump, inicie una cumbre de tres días en Pekín con su homólogo Xi Jinping, en lo que representa la primera visita de un mandatario de ese país al gigante asiático desde 2017.
La agenda de trabajo, programada de miércoles a viernes, sufrió retrasos previos debido a la crisis bélica en Oriente. Guo Jiakun, portavoz de Relaciones Exteriores de China, señaló que su nación busca trabajar “en pie de igualdad” y bajo un espíritu de preocupación por el interés mutuo. El objetivo central de Pekín radica en gestionar las diferencias y aportar certidumbre en un contexto global marcado por la interdependencia y la inestabilidad, explicó Metro World News.
Las conversaciones estarán dominadas por el ámbito comercial, tras un periodo de tensiones caracterizado por la imposición de aranceles y restricciones técnicas. Como antesala al encuentro presidencial, el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, mantendrán una reunión en Seúl. Existe la posibilidad de que ambos líderes amplíen la tregua comercial acordada el pasado octubre.
Además de la economía, el conflicto en Medio Oriente ocupa un lugar prioritario en la mesa de negociación. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán afecta directamente los intereses chinos, dado que el cierre del estrecho de Ormuz interrumpe el flujo del 20 % del gas y petróleo mundial. China figura como el principal socio económico de Irán y depende significativamente del crudo que transita por dicha vía marítima.
Expertos internacionales sugieren que Xi Jinping afronta este encuentro desde una posición de ventaja relativa. Mientras Trump gestiona la presión interna por el conflicto bélico y las próximas elecciones de medio mandato en noviembre, Pekín mantiene una postura moderada, aunque firme contra las “sanciones unilaterales ilegales” impuestas recientemente por el Departamento de Estado a empresas chinas.
El itinerario oficial inicia el miércoles por la noche con el arribo de Trump. El jueves se llevará a cabo una ceremonia de bienvenida y una reunión bilateral, seguidas de una visita al Templo del Cielo. Finalmente, el viernes concluirá la jornada con un almuerzo de trabajo antes del retorno del líder estadounidense a Washington.