Los mercados energéticos internacionales reaccionaron con volatilidad este lunes tras la negativa del presidente estadounidense, Donald Trump, a las condiciones planteadas por Irán para un cese al fuego. Esta decisión incrementó el riesgo de una prolongación en el cierre del estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el tránsito global de hidrocarburos, lo cual genera incertidumbre sobre el suministro mundial.
El crudo Brent, referente en los mercados europeos y globales, escaló un 2,9 % para situarse en 104,2 dólares por barril. En paralelo, en Estados Unidos, el marcador West Texas Intermediate (WTI) registró un incremento del 2,4 %, alcanzando los 97,7 dólares por unidad. Estas cifras reflejan el nerviosismo de los inversionistas ante la posibilidad de nuevos enfrentamientos armados en la región y la ausencia de una salida diplomática inmediata, recopiló Metro World News.
A través de su plataforma Truth Social, Trump describió la propuesta de Teherán como “totalmente inaceptable”. Las exigencias del gobierno iraní incluían el reconocimiento de su soberanía plena sobre el estrecho de Ormuz y el pago de indemnizaciones por daños derivados de los enfrentamientos bélicos. La postura de la Casa Blanca interrumpió la vía de diálogo planteada por los medios estatales de Irán, lo que sugiere una fase de mayor confrontación.
Desde el inicio de las hostilidades, el valor del petróleo experimentó un ascenso aproximado del 45 %, lo que representa unos 30 dólares adicionales por barril. El bloqueo de la zona interrumpe el flujo de casi la quinta parte del suministro mundial de gas natural y petróleo. Aunque naciones como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos emplean rutas de exportación alternativas, entre 10 y 12 millones de barriles diarios permanecen fuera del circuito comercial, presionando los costos operativos a nivel global.
Analistas financieros sugieren que el escenario actual apunta a una escalada de la tensión militar. Neil Wilson, estratega del banco Saxo, señaló en una nota que las declaraciones recientes indican la posibilidad de más tiroteos, a pesar de que algunos sectores esperan una futura oferta de negociación.
Por su parte, Mohit Kumar, economista jefe de Jefferies, advirtió que la permanencia del cierre en Ormuz ejerce una presión negativa constante sobre la economía global, mientras ambas partes buscan obtener ventajas estratégicas en las negociaciones. El panorama actual mantiene el mercado en alerta ante un conflicto que parece lejos de resolverse.
