La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, respondió públicamente a la polémica por la presencia de ciudadanos estadounidenses en el operativo realizado en la Sierra Tarahumara, donde murieron dos extranjeros y funcionarios mexicanos.
La mandataria estatal negó haber autorizado o conocido previamente la participación de personas extranjeras y defendió la legalidad de las acciones emprendidas por su administración contra el crimen organizado.
Niega haber autorizado extranjeros en operativo
En un mensaje difundido tras las recientes revelaciones sobre el caso, Campos aseguró que el operativo representó un golpe importante al narcotráfico y destacó el aseguramiento de miles de litros de sustancias químicas y metanfetamina en el municipio de Morelos.
La gobernadora afirmó que nunca tuvo participación en la integración de personas extranjeras al operativo y sostuvo que la estrategia fue diseñada por autoridades mexicanas con facultades legales. “En ningún momento gestioné, autoricé ni tuve conocimiento de la presencia de personas extranjeras en esa acción”, declaró.
Campos agregó que el operativo “fue diseñado y ejecutado por quienes tienen las atribuciones, experiencia y formación de policía e investigación criminal”, y señaló que dicha postura ya había sido comunicada al secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch. La mandataria también aseguró que su gobierno actúa con apego a la ley.
Morena intensifica críticas
Las declaraciones de Campos ocurren mientras la Fiscalía de Chihuahua continúa analizando videos y registros del convoy donde participaron los ciudadanos extranjeros, quienes habrían estado previamente en instalaciones oficiales sin portar insignias de seguridad mexicanas.
Paralelamente, Morena mantiene la presión política contra la gobernadora y ha anunciado acciones como juicio político, solicitud de desafuero y movilizaciones sociales, al considerar que existió una posible violación a la soberanía nacional por la participación de agentes extranjeros en territorio mexicano.
