El precio de los combustibles en la Ciudad de México registró una ligera variación respecto al promedio nacional, de acuerdo con el último reporte de inteligencia de mercado del sector gasolinero en México.
En la capital del país, la gasolina regular se ubica en 23.808 pesos por litro, mientras que la premium alcanza los 28.699 pesos por litro. Por su parte, el diésel se vende en promedio en 27.081 pesos por litro.
CDMX vs promedio nacional
Al comparar estos precios con el promedio nacional, la CDMX se mantiene ligeramente por encima en algunos combustibles:
- Regular nacional: 23.679 pesos | CDMX: 23.808 pesos
- Premium nacional: 28.436 pesos | CDMX: 28.699 pesos
- Diésel nacional: 27.586 pesos | CDMX: 27.081 pesos
Esto muestra que, aunque la gasolina regular y premium en la capital son ligeramente más caras que el promedio del país, el diésel en CDMX se encuentra por debajo de la media nacional.
Comparativa con otros estados
En otros estados con alto consumo y movilidad, los precios son incluso más elevados:
Jalisco:
- Regular: 23.992 pesos
- Premium: 29.237 pesos
- Diésel: 27.961 pesos
Nuevo León:
- Regular: 24.008 pesos
- Premium: 29.469 pesos
- Diésel: 27.358 pesos
En ambos casos, tanto Jalisco como Nuevo León presentan precios más altos que la CDMX, especialmente en gasolina premium, que supera los 29 pesos por litro.
Gas natural vehicular, una alternativa más económica
El reporte también destaca el comportamiento del Gas Natural Vehicular (GNV), una opción más barata frente a las gasolinas tradicionales. A nivel nacional, el precio promedio se mantiene en:
- Mínimo: 10.990 pesos por litro
- Promedio: 12.601 pesos por litro
- Máximo: 14.490 pesos por litro
Esta diferencia lo posiciona como una alternativa considerablemente más económica para quienes buscan reducir costos de transporte, aunque su disponibilidad todavía es limitada en comparación con los combustibles tradicionales.
En general, los precios de los combustibles en México mantienen una tendencia estable con ligeras variaciones regionales. La CDMX se mantiene en un punto medio: no es de las más baratas, pero tampoco de las más caras del país, especialmente en diésel.
El comportamiento de los precios sigue dependiendo de factores como logística, distribución, impuestos locales y la concentración de estaciones de servicio en cada entidad.
