El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, afirmó que el país no cuenta actualmente con reservas de diésel ni fuel oil, combustibles clave para la generación eléctrica en la isla, informó el portal Metro World News.
La declaración fue difundida por medios oficiales cubanos, mientras en las calles se multiplican las manifestaciones con ‘cacerolazos’ para demandar apoyo urgente para la población afectada.
De acuerdo con De la O, Cuba solo dispone de gas proveniente de pozos nacionales y de crudo local, mientras enfrenta dificultades para recibir nuevos cargamentos de combustible.
La crisis también se combina con fallas técnicas en el sistema termoeléctrico.
Apagones de hasta 22 horas
El gobierno cubano reconoció que los apagones se ubican entre 20 y hasta 22 horas al día en algunos puntos del país.
Según De la O Levy, cuando el servicio regresa puede hacerlo por periodos de entre hora y media y cuatro horas, dependiendo del circuito.
Las autoridades señalaron que los hospitales y otros puntos considerados prioritarios se mantienen protegidos dentro de las limitaciones actuales del sistema eléctrico.
El margen de reserva, indispensable para estabilizar la red, se encuentra prácticamente agotado, según la explicación oficial.
Ayuda de EE. UU. se estanca
Estados Unidos reiteró una oferta de ayuda humanitaria para Cuba, planteada para distribuirse mediante la Iglesia católica y organizaciones independientes.
La propuesta fue dada a conocer por el Departamento de Estado estadounidense, pero quedó condicionada a distintas acciones del gobierno isleño.
La tensión se intensifica en medio del endurecimiento de las sanciones estadounidenses y del señalamiento del gobierno cubano, que atribuye la crisis al bloqueo energético.
Washington, por su parte, responsabiliza a las autoridades cubanas por la situación interna y condiciona la asistencia a mecanismos de distribución fuera del control gubernamental.
Por ahora, Cuba mantiene la búsqueda de nuevos suministros y alternativas energéticas, mientras la población enfrenta cortes prolongados de electricidad y una red que opera sin reservas suficientes.
