Las protestas de mineros y trabajadores afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) escalaron este jueves 14 de mayo en la ciudad de La Paz, Bolivia, donde se registraron fuertes enfrentamientos con fuerzas policiales en las inmediaciones del Palacio de Gobierno.
Las movilizaciones, que comenzaron hace dos semanas, derivaron en escenas de tensión con detonaciones de dinamita, gases lacrimógenos y bloqueos en el centro político del país. La COB y distintos sectores sociales exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Policías y mineros chocan en las calles de la Paz
La confrontación ocurrió cuando contingentes de mineros e integrantes de organizaciones obreras intentaron avanzar hacia las sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo en La Paz. De acuerdo con reportes de medios bolivianos e internacionales, la Policía desplegó operativos de contención para impedir el acceso a la Plaza Murillo, zona donde se ubica el Palacio de Gobierno.
Durante los disturbios, los agentes utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, especialmente en calles cercanas al recinto presidencial. En respuesta, grupos de mineros detonaron dinamitas artesanales.
Las explosiones y enfrentamientos generaron momentos de caos en la capital, como lo muestran los videos difundidos que muestran las protestas, mientras ciudadanos y comerciantes intentaban alejarse de las zonas de conflicto.
Protestas aumentan presión contra Rodrigo Paz
Las movilizaciones comenzaron por reclamos de campesinos e indígenas contra una polémica ley de tierras impulsada por el Gobierno. Aunque el presidente Rodrigo Paz firmó la abrogación de la iniciativa tras la presión social, las protestas continuaron y se ampliaron hacia demandas económicas y políticas.
Mineros, sindicatos y organizaciones sociales denuncian problemas de abastecimiento de combustible, inflación, escasez de dólares y dificultades económicas que afectan al país. Además, la COB elevó la presión política al exigir públicamente la dimisión del mandatario.
