El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este jueves que Washington espera contar con el respaldo de China en Naciones Unidas frente a la situación con Irán, en medio de la gira internacional del presidente Donald Trump por Asia.
“Tenemos ahora una resolución ante la ONU copatrocinada por cientos de países, así que esperamos que China vote a favor”, declaró Rubio durante un posicionamiento difundido por el Departamento de Estado.
Las declaraciones ocurren en un contexto de creciente tensión internacional relacionado con el programa nuclear iraní y el riesgo de una escalada en Medio Oriente que pueda afectar la estabilidad energética global.
Rubio insistió además en que Estados Unidos mantiene como prioridad impedir que Irán obtenga armas nucleares.
“No sé si existe un país en el planeta que esté a favor de que Irán tenga un arma nuclear. Creo que la diferencia es que nosotros realmente estamos intentando hacer algo al respecto”, afirmó.
El tema adquiere relevancia por la preocupación internacional sobre el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el transporte de petróleo a nivel mundial.
Especialistas han advertido que cualquier conflicto o interrupción en esa zona podría disparar los precios internacionales del crudo y generar aumentos en el costo de la gasolina en distintos países, incluido Estados Unidos.
La situación también mantiene implicaciones indirectas para economías dependientes de importaciones energéticas, como Cuba, donde la crisis de combustible y los apagones continúan afectando a la población en medio de dificultades económicas y restricciones externas.
En paralelo, Rubio reiteró que la política estadounidense respecto a Taiwán “permanece sin cambios” y señaló que cualquier intento de modificar el statu quo por la fuerza sería negativo para la estabilidad regional.
“La política de Estados Unidos sobre Taiwán no ha cambiado hasta hoy”, sostuvo el secretario de Estado.
Las declaraciones forman parte de una agenda diplomática marcada por temas de seguridad internacional, comercio y energía, mientras la administración Trump mantiene abiertos varios frentes de negociación y presión geopolítica con China, Irán y otros actores globales.
