Estados

Mientras miles protestan contra Maru Campos, la movilización contra Marina del Pilar apenas reúne decenas

Las marchas realizadas este fin de semana en Chihuahua y Baja California reflejaron dos escenarios políticos opuestos para los gobiernos del PAN y Morena

Las movilizaciones de este fin de semana son un reflejo del clima preelectoral que vive el país
Protestas (Cortesía)

De manera inédita, este fin de semana se realizaron movilizaciones simultáneas contra las gobernadoras Maru Campos y Marina del Pilar Ávila Olmeda, dejando imágenes completamente distintas sobre el nivel de respaldo y desgaste político que enfrentan ambas administraciones.

Mientras en Chihuahua miles de personas salieron a las calles para protestar contra el gobierno panista de Maru Campos —en medio de cuestionamientos por seguridad y por la presunta participación de agentes extranjeros en operativos dentro del estado—, en Baja California la convocatoria impulsada contra Marina del Pilar tuvo una respuesta mínima.

La protesta en Chihuahua concluyó frente al Palacio de Gobierno estatal y estuvo marcada por consignas contra la mandataria panista, a quien algunos manifestantes acusaron incluso de “vender la patria”. En redes sociales, Morena capitalizó políticamente la movilización y publicó mensajes en respaldo a las protestas.

“El pueblo se unió hoy en una sola voz por la paz, la justicia y la dignidad de nuestra patria. La derecha de hoy tiene la esencia de los traidores de ayer”, difundió el partido guinda en sus plataformas digitales.


Las movilizaciones de este fin de semana son un reflejo del clima preelectoral que vive el país
Protestas (Cortesía)

En contraste, la llamada “carnita asada” convocada en Baja California contra la administración morenista no logró generar la respuesta esperada. Pese a la promoción en redes sociales y a la expectativa mediática previa, la asistencia fue reducida y sin una participación significativa de ciudadanos.

De acuerdo con versiones difundidas por Morena, la concentración apenas reunió a algunas decenas de personas, entre vendedores ambulantes, curiosos, medios de comunicación y asistentes esporádicos.

Las diferencias entre ambas movilizaciones fueron rápidamente utilizadas por operadores políticos de ambos bandos para medir el ánimo ciudadano rumbo al nuevo ciclo electoral. Mientras Morena presumió la masividad de las protestas en Chihuahua, el PAN evitó difundir cifras oficiales o realizar transmisiones amplias de la movilización en Baja California.

Las imágenes compartidas durante la jornada terminaron por mostrar dos realidades distintas para los gobiernos estatales de oposición y oficialismo: una administración bajo fuerte presión social y otra que, al menos en esta convocatoria, salió prácticamente ilesa.

Lo Último