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Mujer cae en alcantarilla abierta y muere horas después tras lesiones de gravedad

El suceso activó la alerta colectiva con vecinos y turistas diciendo que ahora miran el piso con desconfianza

CORTESÍA
Archivo.- Alcantarilla. CORTESÍA

Una muerte trágica sacudió el corazón de Manhattan durante las últimas horas, luego de que Donika Gocaj, de 56 años, perdiera la vida al caer en un pozo de servicio abierto. El incidente ocurrió cerca de la medianoche sobre la calle 52, en una zona de alta densidad vehicular y peatonal frente a la Quinta Avenida, dejando a la comunidad local en estado de alerta ante los riesgos latentes en la infraestructura urbana.

De acuerdo con las investigaciones preliminares, el suceso no resultó de un descuido personal, sino de una falla en el aseguramiento de la tapa metálica. Grabaciones de seguridad analizadas por la empresa energética revelaron que, escasos 12 minutos antes del accidente, un vehículo de carga pesada circulaba por el área y, al realizar una maniobra de giro, desplazó la cubierta de su posición original.

La víctima, quien descendía de su automóvil particular, dio un paso directo hacia el hueco de aproximadamente tres metros de profundidad, quedando oculta por las densas cortinas de vapor que emanan de la red subterránea.

Aunque los equipos de rescate arribaron al sitio en cuestión de minutos para extraer a la mujer, el personal médico la declaró fallecida poco después de su ingreso al hospital.


La red de servicios neoyorquina, que opera con tuberías de alta temperatura, representó un peligro adicional, dado que el contacto con el vapor en condiciones confinadas puede superar los 100 centígrados, provocando lesiones letales en periodos breves.

La compañía admitió la responsabilidad sobre el pozo y señaló que, si bien estos desplazamientos por vehículos pesados ocurren con poca frecuencia, el peligro queda expuesto de manera súbita. El suceso desató una conversación sobre la falta de mantenimiento en las vías públicas.

Datos provenientes del sistema de reportes 311 indicaron que, tan solo durante los primeros 17 días de mayo, la ciudad recibió 62 denuncias por tapas de pozos faltantes o en mal estado en distintos distritos, lo que refleja un problema recurrente de seguridad civil.

La alcaldía de Nueva York informó que colabora con las empresas de servicios para esclarecer los protocolos de aseguramiento. Mientras tanto, el caso de Gocaj quedó registrado como una advertencia sobre la vulnerabilidad de los peatones frente a la infraestructura operativa en una metrópoli donde el tránsito pesado convive constantemente con las rutas de los ciudadanos.

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