La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura tras la reciente reactivación de la Operación Enjambre en Morelos, donde autoridades federales confirmaron la detención de dos funcionarios y otros objetivos vinculados a presuntos actos de corrupción y delincuencia organizada.
De acuerdo con reportes de seguridad, el operativo forma parte de una estrategia federal más amplia que busca desmantelar redes de complicidad entre servidores públicos y grupos criminales, especialmente en el ámbito municipal.
¿Qué es la Operación Enjambre?
La Operación Enjambre es una estrategia coordinada entre fuerzas federales como la FGR, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el Ejército y la Guardia Nacional, diseñada para ejecutar detenciones simultáneas en distintos puntos del país.
El objetivo es combatir estructuras de corrupción y extorsión en gobiernos locales que habrían sido infiltrados por el crimen organizado. Desde su inicio, el operativo ha derivado en múltiples detenciones de funcionarios municipales en distintos estados del país, incluyendo Morelos, donde recientemente se han concentrado nuevas acciones.
Sheinbaum: “Cero impunidad”
Al ser cuestionada sobre estas detenciones, Claudia Sheinbaum respaldó el actuar de las autoridades y reiteró que su administración mantendrá una línea firme contra la colusión entre gobiernos locales y grupos criminales.
La mandataria subrayó el principio de “cero impunidad”, afirmando que no puede existir protección para ningún funcionario que esté relacionado con actividades delictivas, sin importar el nivel de gobierno o el cargo que ocupe.
Este mensaje se da en un contexto donde la estrategia de seguridad federal ha intensificado operativos dirigidos a redes de corrupción institucional.
Un operativo que sigue expandiéndose
La Operación Enjambre comenzó como una ofensiva focalizada, pero con el tiempo se ha extendido a diversos estados del país. En Morelos, las recientes detenciones se suman a una serie de acciones que apuntan a estructuras municipales presuntamente ligadas a organizaciones criminales.
Autoridades federales han señalado que estas células operaban mediante esquemas de extorsión, protección ilegal y desvío de recursos públicos.
El operativo se enmarca en una política de seguridad que busca atacar no solo a los grupos delictivos, sino también a los vínculos dentro de instituciones públicas que permiten su operación.
Con las nuevas detenciones, el gobierno federal refuerza el mensaje de que las investigaciones continuarán y que la red de funcionarios implicados podría seguir ampliándose en los próximos días.
