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¿Raúl Castro pierde respaldo regional? líderes latinoamericanos guardan silencio tras imputación de EE. UU.

Cuba cerró filas contra la acusación de Estados Unidos y acusó provocación política, pero no se conocieron pronunciamientos de países aliados de la isla

Cuba.
Cuba. Raúl Castro fue imputado en Estados Unidos por el caso Hermanos al Rescate, mientras Cuba denunció una provocación política. (AP/Especial)

La imputación de Raúl Castro en Estados Unidos por el caso Hermanos al Rescate confronta al máximo a Washington y La Habana, al grado de que el presidente Miguel Díaz-Canel acusó al Departamento de Justicia de Estados Unidos de impulsar una “provocación política” contra la isla, reportó este miércoles Metro World News.

Esto luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra Castro por su presunto papel en el derribo de dos avionetas civiles operadas por exiliados cubanos con base en Miami en 1996, cuando era ministro de Defensa de Cuba.

El gobierno cubano respondió con fuerza, en una declaración oficial, el Gobierno Revolucionario encabezado por Díaz-Canel condenó la acusación contra Raúl Castro, y sostuvo que Estados Unidos no tiene legitimidad ni jurisdicción para proceder contra el líder cubano.

Miguel Díaz-Canel rechazó la imputación y aseguró que se trata de una acción política sin base jurídica, construida —según su postura— para justificar una eventual agresión contra Cuba.


Silencio regional

La imputación se dio a conocer cerca del mediodía de este miércoles, y unas 10 horas después, la reacción externa a la imputación de Raúl Castro lucía limitada, de hecho era casi inexistente.

Hasta el momento no se registran pronunciamientos de líderes latinoamericanos como Lula da Silva (Brasil), Gustavo Petro (Colombia), Claudia Sheinbaum (México), Luis Arce (Bolivia) o Daniel Ortega (Nicaragua) sobre la acusación presentada por Estados Unidos.

Tampoco aparece, hasta este corte, una postura directa de potencias aliadas de La Habana como China o Rusia sobre la imputación de Castro.

Mucho menos el expresidente de México Andrés Manuel López Obrador, quien se encuentra retirado de la vida pública luego de su salida del Gobierno; sin embargo, el mandatario rompió su silencio el 14 de marzo pasado para llamar a apoyar precisamente a Cuba con donaciones a una cuenta.

Esto a pesar de que la acusación toca una figura histórica del régimen cubano y se da luego de una confrontación directa y creciente de Washington contra la isla.

ALBA-TCP defiende a La Habana

El respaldo externo más evidente vino de la ALBA-TCP, bloque aliado de Cuba en el que participan gobiernos cercanos a La Habana.

En su portal oficial, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América expresó “firme respaldo y acompañamiento” al pueblo y gobierno cubano, a Miguel Díaz-Canel y a Raúl Castro en defensa de la soberanía e independencia de Cuba.

La postura de ALBA-TCP confirma que el primer apoyo internacional visible provino del círculo político tradicionalmente alineado con el gobierno cubano, pero no de los mandatarios en lo individual.

Sin embargo, fuera de ese bloque, la reacción regional no reflejaba un respaldo amplio ni una defensa individual contundente de Castro por parte de otros mandatarios latinoamericanos.

China y Rusia

En el caso de China, existe una posición reciente contra la presión de Estados Unidos sobre Cuba, pero ocurrió los primeros días de mayo, de modo que fue previa a la imputación de Raúl Castro y no se puede considerar como una reacción directa al expediente judicial.

La Cancillería china había expresado apoyo a Cuba en la defensa de su soberanía y había pedido a Washington detener sanciones, bloqueo y coerción contra la isla.

Con Rusia ocurre algo similar, Moscú ha sido aliado estratégico de La Habana, pero hasta este corte no hay una reacción pública sobre la imputación del expresidente cubano.

Caso data de 1996

El caso Hermanos al Rescate se mantiene como una de las heridas más sensibles entre Cuba, el exilio cubano en Miami y Estados Unidos.

Washington sostiene que las avionetas civiles fueron derribadas en aguas internacionales, mientras que La Habana afirma que actuó en legítima defensa tras repetidas violaciones de su espacio aéreo.

Casi tres décadas después, la imputación contra Raúl Castro ubica ese episodio en el centro de la tensión bilateral.

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