La crisis entre Estados Unidos e Irán podría destrabarse las próximas horas, ya que —según reportes especializados— Washington está cerca de alcanzar un posible acuerdo con Teherán para poner fin a la guerra, reabrir el estrecho de Ormuz y resolver el futuro del uranio enriquecido iraní, informó Metro World News.
Todavía no se trata de un acuerdo firmado y el propio presidente estadounidense Donald Trump pidió no apresurarse, pero reconoció que las negociaciones avanzan de manera “ordenada y constructiva”.
La agencia AP informó que una persona familiarizada con el estado de las conversaciones aclaró que el pacto no se firmaría de inmediato, mientras los detalles y los plazos siguen en negociación.
El posible acuerdo llega después de semanas de tensión militar, bloqueo de puertos iraníes y una crisis energética global detonada por el cierre de facto del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio de petróleo y gas.
Ormuz reanuda
La reapertura del estrecho de Ormuz sería una de las primeras señales de alivio para los mercados internacionales, el posible acuerdo contempla una apertura gradual del estrecho en paralelo al fin del bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes.
Esto luego de semanas del cierre que elevó los precios del petróleo, el gas y otros productos relacionados, con efectos sobre la economía mundial.
No obstante, aunque el estrecho se reabra, el transporte marítimo y los precios podrían tardar semanas o incluso meses en normalizarse.
De hecho, el presidente Trump dijo que el bloqueo a los puertos iraníes permanecerá vigente hasta que el acuerdo sea alcanzado, certificado y firmado.
Uranio nuclear
Luego de la operación del estrecho, el tema más delicado en la guerra sigue siendo el uranio nuclear de Irán.
Funcionarios regionales adelantaron que el posible pacto incluiría que Teherán renuncie a su reserva de uranio altamente enriquecido, aunque Irán no se ha comprometido públicamente a hacerlo.
El Organismo Internacional de Energía Atómica reporta que Irán tiene 440.9 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, un nivel cercano técnicamente al 90% considerado apto para armas.
Uno de los funcionarios consultados por AP explicó que la forma en que Irán renunciaría a ese material se negociaría durante un periodo de 60 días.
Tentativamente, una parte podría diluirse y otra transferirse a un tercer país. Rusia se ofrece a recibirlo.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró a la televisión estatal que Irán está listo para asegurar al mundo que no busca un arma nuclear, mientras que la embajada iraní en India respondió a declaraciones de Marco Rubio y sostuvo que Teherán tiene un derecho “inalienable” a la tecnología nuclear.
Al respecto, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó durante una visita a India que las negociaciones han logrado “un progreso importante, aunque no final”.
Rubio señaló que la primera etapa de cualquier acuerdo sería la reapertura total del estrecho de Ormuz.
Después vendrían tres temas centrales: el compromiso de Irán de no tener armas nucleares, restricciones de largo plazo a sus capacidades de enriquecimiento y una definición sobre qué hacer con el uranio altamente enriquecido.
Petróleo y sanciones
El posible pacto que se negocia también tendría una dimensión económica directa para Teherán, según un funcionario regional informado sobre las conversaciones, Estados Unidos permitiría que Irán venda su petróleo mediante exenciones de sanciones.
El alivio de sanciones y la liberación de fondos iraníes congelados se discutirían dentro del mismo periodo de 60 días.
Esto podría darle a Irán oxígeno económico y, al mismo tiempo, ayudar a estabilizar el mercado energético internacional.
Pero el alivio no sería automático, dependería de la certificación del acuerdo, del cumplimiento de compromisos y de cómo se definan los mecanismos para verificar el manejo del uranio enriquecido.
Trump pide no apresurarse
Por lo pronto, el presidente Trump busca mantener presión y control político sobre la negociación, por un lado aseguró que el acuerdo está “negociado en gran medida” y que la relación con Irán se vuelve “mucho más profesional y productiva”.
Por otro, pidió a sus representantes no apresurar el cierre del pacto, esto debido a que en las últimas semanas, las partes ya habían parecido cerca de un acuerdo, pero la diplomacia volvió a trabarse.
Esto implica que hay avances, hay borrador y hay temas sobre la mesa, pero no hay firma.
