Tras un periodo de 22 días de ausencia de los reflectores, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reapareció para confirmar que ha sido formalmente notificado por la Fiscalía General de la República. El mandatario estatal habló a través de sus redes sociales, asegurando que se presentará ante el Ministerio Público de la Federación para responder a las acusaciones que lo vinculan con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa.
La investigación de la FGR surge por las acusaciones presentadas ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en Estados Unidos. Dichos señalamientos involucran a 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos el propio Rocha Moya, por presuntos nexos con el crimen organizado. Según la dependencia a cargo de Ernestina Godoy, el objetivo del citatorio es avanzar con “seriedad y exhaustividad” para determinar si existen indicios reales de estos vínculos delictivos.
En un mensaje dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum, a su partido Morena y a los ciudadanos sinaloenses, Rocha Moya defendió su integridad afirmando: “Soy un hombre probo y que no tiene nada que temer. Mi biografía testimonia lo que soy. Atenderé el requerimiento que me ha sido formulado por la FGR con la frente en alto y con la certeza de que la verdad habrá de prevalecer".
Este movimiento de la FGR no es un hecho aislado. La dependencia confirmó que también ha citado a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por el caso denominado “CIAgate”, relacionado con la presencia de la Agencia Central de Inteligencia en territorio chihuahuense.
Al respecto, la presidenta Sheinbaum ha descartado que estos citatorios tengan un interés político, respaldando la autonomía de la Fiscalía. Mientras tanto, otros funcionarios como el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez, también han confirmado haber recibido notificaciones similares, comprometiéndose a actuar bajo la legalidad.
Pese a la reaparición de Rocha, la FGR no ha precisado aún el lugar ni la hora en que se llevará a cabo la entrevista ministerial. Por ahora, la atención nacional permanece fija en Sinaloa, donde la figura de uno de los gobernadores más importantes de la llamada “Cuarta Transformación” enfrenta su mayor reto ante la justicia federal y las agencias estadounidenses.
