El secretario de estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, informó este lunes sobre la existencia de una propuesta concreta destinada a reabrir el estrecho de Ormuz y destrabar las negociaciones con el gobierno de Irán. Desde Nueva Delhi, el jefe de la diplomacia estadounidense calificó el planteamiento como un elemento sólido para reactivar el tránsito marítimo, aunque aclaró que los acuerdos definitivos requieren precisiones políticas y técnicas adicionales.
Por su parte, el presidente Donald Trump moderó las expectativas sobre una resolución inmediata a través de la plataforma Truth Social, donde indicó que instruyó a sus representantes para evitar precipitaciones en el diálogo.
Asimismo, el mandatario estadounidense señaló que el bloqueo a los puertos iraníes permanecerá vigente hasta lograr la firma de un pacto formal. Reportes internos sugieren que la ratificación del documento demorará varios días debido a que requiere la validación de las autoridades de Teherán, incluyendo al líder supremo Mojtaba Khamenei.
Impacto financiero y bases del acuerdo
La posibilidad de un entendimiento generó un impacto directo en los mercados energéticos globales. Durante las primeras horas del lunes en Asia, los precios internacionales del petróleo registraron caídas superiores al 5% tanto para el barril de Brent como para el WTI estadounidense. El estrecho de Ormuz representa una vía fluvial estratégica por la cual transitaba la quinta parte de los hidrocarburos mundiales antes del estallido del conflicto.
De acuerdo con filtraciones de medios internacionales, los términos de la propuesta contemplan el desbloqueo parcial de activos iraníes retenidos en el extranjero y una prórroga de 30 días para continuar las conversaciones. Agencias de noticias de Irán, como Tasnim y Fars, reportaron que subsisten objeciones de Washington respecto a los fondos congelados, pero añadieron que las sanciones al sector petroquímico podrían suspenderse de manera temporal para permitir exportaciones clave.
El diferendo nuclear y la situación en el frente libanés
El secretario Rubio precisó que este acercamiento no resuelve el diferendo nuclear, un apartado que describió como técnico y de alta complejidad. Mientras Washington y Tel Aviv sostienen que el programa iraní busca fines militares, Teherán defiende su carácter estrictamente civil. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, comunicó que un acuerdo final debe exigir el desmantelamiento de las plantas de enriquecimiento de uranio.
En paralelo a los esfuerzos diplomáticos, las hostilidades militares continúan en la región. A pesar de la tregua vigente desde el 17 de abril, nuevos bombardeos en el sur de Líbano provocaron bajas civiles en territorio libanés, al tiempo que el ejército de Israel confirmó la muerte de uno de sus soldados en el frente de batalla.
