El cambio anunciado por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, conocido como USCIS, para obtener la llamada Green Card generó múltiples dudas e incertidumbre entre miles de solicitantes, reportó el portal Metro World News.
Hasta ahora, muchos solicitantes podían recurrir al ajuste de estatus, un procedimiento que permite pedir la residencia permanente desde Estados Unidos cuando la persona cumple los requisitos legales correspondientes.
Con la nueva directriz, USCIS señala que quienes estén en el país de manera temporal deberán regresar a su país de origen para completar el trámite mediante una visa de inmigrante, salvo casos de circunstancias extraordinarias.
La medida no elimina la Green Card, pero sí cambia la ruta para una parte de los solicitantes, ya que ahora, en vez de cerrar el proceso dentro de Estados Unidos mediante el formulario I-485, más casos pasarían por el Centro Nacional de Visas y por una entrevista en una embajada o consulado estadounidense.
¿Cómo sería el trámite?
El proceso consular empieza con una petición migratoria aprobada por USCIS, en casos familiares suele tratarse del formulario I-130 y en casos laborales puede intervenir el formulario I-140, dependiendo de la categoría.
Una vez aprobada la petición, el expediente pasa al National Visa Center, que crea el caso y pide al solicitante pagar tarifas, completar formularios y enviar documentos civiles y financieros.
Entre los pasos habituales están la solicitud DS-260, la declaración de patrocinio económico cuando aplica y la entrega de actas, certificados y documentos requeridos.
Después, el solicitante debe esperar la programación de la entrevista en una embajada o consulado de Estados Unidos.
Antes de acudir, debe realizar un examen médico con un médico autorizado por la sede consular, reunir documentos originales y presentarse a la entrevista.
Si la visa de inmigrante es aprobada, la persona entra a Estados Unidos como residente permanente y después se emite la tarjeta de residencia.
¿Cuánto puede costar?
El cambio que implementó el gobierno del presidente Donald Trump no significa automáticamente que todas las tarifas oficiales suban, pero sí puede encarecer el trámite por gastos que no forman parte de la cuota migratoria, como viaje al país de origen, estancia, traslados, examen médico consular, traducciones, mensajería y posible pérdida de ingresos durante la espera.
En el ajuste de estatus dentro de Estados Unidos, la tarifa oficial del formulario I-485 es de 1,440 dólares para solicitantes de 14 años o más.
Para menores de 14 años que presentan la solicitud junto con el I-485 de uno de sus padres, la tarifa es de 950 dólares.
Si el solicitante pide autorización de empleo mientras su I-485 está pendiente, la tarifa puede ser de 260 dólares y si solicita documento de viaje, el costo oficial para advance parole es de 630 dólares.
En el proceso consular, el Departamento de Estado establece tarifas distintas, la solicitud de visa de inmigrante por familiar inmediato o preferencia familiar cuesta 325 dólares por persona, mientras que las solicitudes basadas en empleo cuestan 345 dólares.
La revisión de la declaración de patrocinio económico tiene una tarifa de 120 dólares cuando aplica. Además, USCIS cobra una immigrant fee de 235 dólares después de la emisión de la visa de inmigrante para procesar y producir la tarjeta de residencia.
En términos prácticos, una persona no debe comparar solo la tarifa del formulario, la diferencia real dependerá del tipo de caso, país de entrevista, documentos requeridos, disponibilidad consular y gastos personales asociados a salir de Estados Unidos.
¿Qué pasa con los plazos?
USCIS no ha precisado públicamente todos los detalles operativos de la nueva directriz, incluyendo cómo se aplicará a casos ya iniciados o si todos los solicitantes deberán permanecer fuera de Estados Unidos durante todo el proceso.
En el proceso consular, los tiempos dependen de varios pasos, el National Visa Center crea el caso después de recibir la petición aprobada por USCIS, revisa documentos y coordina la entrevista con la embajada o consulado cuando hay visa disponible.
El Departamento de Estado advierte que la programación depende de la capacidad de cada sede, el volumen de casos, condiciones locales, disponibilidad de visa y revisión de documentos.
Por eso, no hay un plazo único para todos los solicitantes de Green Card. Una referencia oficial del Departamento de Estado indica que el NVC procura programar entrevistas dentro de tres meses tras aceptar toda la documentación requerida, aunque ese tiempo está sujeto a la capacidad de la sección consular.
¿Qué se debe revisar antes de iniciar?
Los solicitantes deben revisar si su caso todavía puede calificar para ajuste de estatus por una excepción o circunstancia extraordinaria, confirmar la categoría migratoria que les corresponde y verificar tarifas directamente en USCIS y el Departamento de Estado antes de pagar cualquier trámite.
También es importante ubicar el consulado que procesaría la visa, revisar sus instrucciones médicas y documentales, y no comprar vuelos ni abandonar Estados Unidos sin orientación legal cuando exista historial migratorio complejo, presencia irregular, solicitudes pendientes o posibles causales de inadmisibilidad.
