El gobierno de los Estados Unidos inició la edificación de un estadio temporal en los jardines de la Casa Blanca con el propósito de albergar una función oficial de artes marciales mixtas de la Ultimate Fighting Championship (UFC). Este acontecimiento deportivo e inmobiliario servirá como el festejo principal por el cumpleaños número 80 del presidente Donald Trump, quien alcanzará dicha edad el próximo 14 de junio. La celebración masiva contará con la asistencia de miles de invitados especiales y convierte temporalmente la histórica sede de Washington en un macroproyecto logístico sin precedentes para el circuito de los combates profesionales.
Los preparativos para este festival de combates coinciden con constantes discusiones públicas en torno al estado físico y la vitalidad del mandatario estadounidense. Durante el año pasado, el jefe de Estado se sometió a dos evaluaciones médicas profundas de relevancia: una revisión regular programada en el mes de abril y una posterior visita de urgencia sin anunciar al hospital en el mes de octubre, un movimiento inesperado que desató múltiples especulaciones en los círculos políticos del país.
En el periodo estival previo, los portavoces de la Casa Blanca revelaron de manera oficial que los especialistas evaluaron a Trump debido a una recurrente hinchazón en las extremidades inferiores. Los diagnósticos definitivos confirmaron que el mandatario padece insuficiencia venosa crónica, una afección médica común en la cual las válvulas de las venas presentan deficiencias y permiten que la sangre se acumule, situación que genera calambres, inflamación y alteraciones visibles en la piel.
Para contrarrestar este cuadro clínico, el presidente toma diariamente aspirinas por indicación de su equipo de especialistas, lo que reduce los niveles de coagulación sanguínea de acuerdo con los reportes de salud emitidos.
A pesar de estos factores biológicos, el panorama cardiovascular del gobernante registra datos favorables. Tras los exámenes efectuados en octubre, Trump declaró que una resonancia magnética mostró un estado de salud cardiovascular excelente.
Esta afirmación cuenta con el aval técnico del médico oficial de la presidencia, el capitán de la Marina estadounidense Sean Barbabella. El encargado de la salud presidencial detalló en un reporte escrito que la edad cardíaca evaluada en el paciente resultó ser aproximadamente 14 años menor que su edad cronológica real. Las labores de ingeniería civil en la residencia avanzan según los plazos previstos.
