Quintana Roo enfrenta una nueva fase crítica por el recale de sargazo, luego de que 65 de las 140 playas monitoreadas en el estado fueron colocadas en semáforo rojo por acumulaciones significativas del alga marina.
De acuerdo con Esteban Amaro, coordinador del Centro de Monitoreo de Sargazo, casi la mitad de los litorales supervisados presentan presencia elevada de sargazo en las primeras cinco millas náuticas, lo que ha obligado a reforzar las labores de limpieza, contención y recolección en distintos puntos del Caribe mexicano.

Cancún, Playa del Carmen y Tulum, entre las zonas afectadas
En la zona norte de Quintana Roo, 34 playas permanecen en alerta roja, principalmente en destinos como Cancún, Playa del Carmen y Tulum, donde el recale afecta tanto la imagen turística como las labores de mantenimiento costero.
En el sur del estado, otras 31 playas presentan afectaciones, sobre todo en Mahahual, municipio de Othón P. Blanco, una de las zonas donde el arribo del alga ha sido más visible durante la temporada.
La temporada de sargazo de 2026 se perfila como una de las más intensas de los últimos años, según reportes que advierten una mayor presencia de la macroalga en el Caribe mexicano.
Marina refuerza operativo contra sargazo
Ante el incremento del recale, brigadas de limpieza integradas por trabajadores conocidos como sargaceros realizan labores junto con la Secretaría de Marina y gobiernos municipales.
Desde principios de mayo, la Marina reforzó el operativo en Quintana Roo con 150 elementos adicionales y un nuevo buque sargacero con capacidad para recolectar hasta 600 toneladas diarias en altamar, de acuerdo con reportes locales.
La estrategia busca contener el sargazo antes de que llegue a la costa, reducir su acumulación en playas y mitigar los impactos ambientales, turísticos y económicos asociados al fenómeno.

Hoteles invierten para contener el problema
El sector hotelero también ha intensificado sus acciones para enfrentar la llegada del alga. Toni Chávez, presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, señaló que los empresarios destinan alrededor de 150 millones de dólares anuales para atender el problema del sargazo en playas del Caribe mexicano.
Además, se instalaron 15 mil metros de barreras sargaceras en playas de Cancún, mientras que algunos complejos turísticos han implementado sistemas privados de contención, como parte de las medidas para proteger zonas de alta afluencia turística.
En Mahahual, empresarios locales habilitaron cadenas de PET como barreras adicionales, lo que ha permitido reducir la llegada del alga a la costa, según el reporte proporcionado.
Buscan reducir impacto ambiental y turístico
Las acciones de contención se suman a la estrategia estatal para mitigar los efectos del sargazo en Quintana Roo, donde el fenómeno representa un reto ambiental por su acumulación en playas, malos olores, afectación a ecosistemas costeros y presión sobre la actividad turística.
Autoridades y sector privado mantienen el monitoreo constante de playas para ajustar las labores de recolección, reforzar barreras y atender los puntos con mayor acumulación durante la temporada crítica.
