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¡Golpe directo a Cuba! EE.UU. sanciona a Miguel Díaz-Canel y más figuras cercanas al poder

El Departamento del Tesoro incluyó a Miguel Díaz-Canel y a personas cercanas al poder cubano en la lista de OFAC, en medio de la crisis energética y económica que golpea a Cuba

EE. UU. / Cuba.
EE. UU. / Cuba. Estados Unidos sancionó a Miguel Díaz-Canel y a entidades cubanas en medio de una crisis energética y turística en la isla. (AP/Especial)

El gobierno de Estados Unidos incrementó la presión contra Cuba al incluir al presidente Miguel Díaz-Canel en la lista de sancionados de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), junto con otras personas y entidades cubanas, reporta el portal Metro World News.

De acuerdo con la actualización oficial publicada por OFAC este 4 de junio, fueron agregados a la lista Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Lis Cuesta Peraza, Manuel Anido Cuesta, Alejandro Castro Espín y Raul Alejandro Castro Calis —este último es nieto del expresidente cubano—.

También fueron incluidas entidades como Amistur Cuba SA, los Comités de Defensa de la Revolución, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Minera La Victoria SA y el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

Algunos reportes iniciales mencionaron al expresidente Raúl Castro entre los sancionados, pero en el listado oficial de OFAC no aparece Raúl Castro Ruz, sino Alejandro Castro Espín y Raul Alejandro Castro Calis.


La medida se suma a una orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump el 1 de mayo de 2026, que amplió el marco de sanciones por lo que Washington considera acciones del gobierno cubano contra la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.

Estas sanciones forman parte de una nueva ofensiva de presión de Washington contra la dirigencia cubana.

Cuba llega golpeada

Esto ocurre mientras Cuba —o mejor dicho, la población de la isla— traviesa una situación crítica por el desabasto de combustible, la falta de electricidad y el deterioro de servicios básicos.

Se calcula que casi tres millones de cubanos enfrentan problemas diarios de suministro de agua por la severa escasez de petróleo, mientras el sistema hidráulico trabaja con apenas 37% del combustible requerido.

El escenario de crisis se agravó desde enero, cuando Washington endureció las sanciones, lo que provoca que la población viva apagones diarios que pueden llegar hasta 20 horas.

The Guardian reportó en mayo que el ministro cubano de Energía, Vicente de la O Levy, reconoció que el país se había quedado sin diésel ni fuel oil, dos combustibles clave para sostener la generación eléctrica y otros servicios públicos.

Esto detonó protestas en La Habana por los apagones, con vecinos exigiendo el regreso de la luz durante una crisis energética que ya afecta transporte, salud, educación y turismo.

Al respecto, El País, con base en cifras oficiales cubanas, señaló que la isla llegó a pasar más horas sin electricidad que con luz, con días de apagones de hasta 24 horas y varias fallas del Sistema Eléctrico Nacional durante los últimos 18 meses.

También indicó que, en marzo, cerca de 60% del país quedó sin electricidad durante horarios de mayor demanda.

Turismo bajo presión

La crisis también golpea a uno de los sectores más sensibles para la economía cubana, el turismo. La presión de las sanciones se ha concentrado en empresas relacionadas con el conglomerado militar GAESA, señalado durante años por Washington como una estructura clave del poder económico cubano.

El País informó que la cadena española Meliá cesó de forma inmediata la gestión y comercialización de 15 de sus 34 hoteles en Cuba, todos ellos propiedad de GAESA.

También Iberostar anunció una medida similar con 12 de sus 18 hoteles cubanos, en ambos casos ante la fecha límite fijada por la administración Trump para que empresas extranjeras abandonaran activos vinculados a ese conglomerado bajo amenaza de sanciones.

Cadena de rupturas

La tensión entre Cuba y Estados Unidos tiene más de seis décadas de historia, el Departamento de Estado recuerda que, tras la revolución de 1959 y el acercamiento del gobierno de Fidel Castro a la Unión Soviética, Washington rompió relaciones diplomáticas con La Habana en enero de 1961.

En 1962, el presidente John F. Kennedy proclamó el embargo comercial contra Cuba, una política que se convirtió en uno de los ejes de la relación bilateral durante la Guerra Fría y que se mantiene, con modificaciones, hasta la actualidad.

El propio Departamento de Estado describe el embargo como una política integral de sanciones económicas contra la isla y el momento de mayor distensión llegó en 2015, cuando Barack Obama y Raúl Castro restablecieron relaciones diplomáticas y reabrieron embajadas después de más de medio siglo de ruptura. Obama dijo entonces que Estados Unidos había decidido reabrir embajadas y “comenzar un nuevo capítulo” con Cuba.

Pero ese deshielo quedó atrás con el regreso de políticas de presión, la nueva ofensiva de Trump no solo apunta a funcionarios, sino también a sectores estratégicos de la economía cubana, bancos, empresas extranjeras y activos ligados al aparato militar.

Y ahora, la nueva sanción contra Miguel Díaz-Canel implicaría un movimiento estratégico dentro de una confrontación histórica aumenta la tensión cuando Cuba está más vulnerable.

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