Las fianzas se han consolidado como una herramienta estratégica para las empresas en México, impulsadas por el crecimiento de los proyectos de infraestructura, el aumento de los litigios fiscales y la necesidad de garantizar el cumplimiento de contratos.
Datos de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) muestran que este mercado alcanzó en 2024 su mayor nivel de penetración en los últimos cinco años, reflejando una mayor dependencia de estos instrumentos para reducir riesgos financieros y operativos.
Infraestructura y contratos impulsan la demanda
De acuerdo con el documento “Análisis Estadístico de Fianzas 2024” de la CNSF, la penetración de la operación de fianzas en México llegó a 6.38% respecto al Producto Interno Bruto (PIB), una cifra superior a la registrada en 2021, cuando descendió a 5.86%.
Las fianzas funcionan como una garantía legal y financiera que protege a una de las partes involucradas en caso de incumplimiento contractual. El incremento de proyectos de infraestructura ha provocado que constructoras y empresas proveedoras recurran con mayor frecuencia a este tipo de instrumentos para acceder a contratos con gobiernos y grandes corporativos privados.
“Actualmente la necesidad de las empresas, tanto privadas como las que trabajan con gobierno, es contar con una fianza para poder cumplir obligaciones y acceder a contratos”, señaló Luis Domínguez Toribio, asesor SR de Fianzas en Eikos.

Las empresas amplían el uso de las fianzas
El mercado también ha comenzado a diversificarse más allá de la construcción. Actualmente, las compañías utilizan estos mecanismos para respaldar arrendamientos corporativos, litigios fiscales, controversias legales, contratos de suministro eléctrico y otros compromisos financieros.
Uno de los segmentos con mayor crecimiento es el relacionado con arrendamientos para oficinas y viviendas destinadas a personal ejecutivo. Asimismo, las fianzas fiscales han cobrado relevancia entre empresas que enfrentan procesos de revisión ante autoridades tributarias.
Especialistas consultados por Eikos advierten que las organizaciones buscan operar con mayor certidumbre y contar con herramientas que les permitan proteger su patrimonio frente a escenarios de incumplimiento, daños económicos o riesgos derivados de sus operaciones.
